De Logroño a Tokio y Londres

Vanessa frente a la torre del Big Ben en Londres. :: l.r.

Vanessa Apellániz | Reside desde hace 2 años en Londres

JAVIER ARMAS/M.M.

Hace unos años ya que esta intrépida estudiante comenzó su viaje fuera de nuestras fronteras. En este tiempo ha convivido con algunas de las culturas más singulares y ricas, como la estadounidense, la japonesa, y desde hace casi dos años, la inglesa. Vanessa Apellániz fue una excelente estudiante tanto en su etapa del colegio, en el CEIP Doctor Castroviejo, como en la del instituto, primero en el IES Duques de Nájera y posteriormente en el Bachillerato Internacional del IES Práxedes Mateo Sagasta. Estaba decidida a comenzar su andadura por varios países y «cual hoja movida por el viento» -como ella misma dice- acabó en Londres tras pasar dos años en Tokio, un lugar del que quedó encantada.

A principios del 2016 llegó a Londres con una maleta cargada de experiencias del país asiático y dispuesta a llenar otra con la cultura británica. Arribó a la ciudad londinense con el interés de buscar un domicilio y un trabajo y encontró ambos en una tarde. «Entré en una casa para alquilarla y salí de ella con trabajo», asegura felizmente.

Aunque «sigo con un mal sentido de la orientación, he aprendido a moverme en grandes sistemas de transporte público», cuenta al tiempo que añade que en EEUU utilizaba en gran medida el coche.

Entre las curiosidades de su estancia en la capital británica, destaca la ocurrida en Leicester Square, una céntrica plaza. «Allí me topé con la presentación de una película de Brad Pitt y logré colarme en la alfombra roja, consiguiendo sacarme una foto con él», relata con entusiasmo la atrevida logroñesa.

Cree que hay grandes diferencias entre Japón y los países europeos (Inglaterra y España, que es donde ha residido), «porque estos últimos tienen una cultura occidental», aclara. Dentro de estas diferencias ella destaca la forma de vivir, ya que en el país nipón priorizan en gran medida el trabajo por encima de otras cosas.

Por su parte, echa de menos el ritmo de vida «más lento» que hay en España y poder ir a todos lados andando (como hacía en Logroño). «Lo que más extraño sin ninguna duda es la comida, la española es la mejor», declara de forma contundente. También, en España «somos más cercanos y abiertos».

«A pesar de que suelo tomar decisiones en el último momento, tengo pensado ir a Nueva Zelanda o Australia porque el tiempo es mejor que aquí (en Inglaterra)» y concluye asegurando que posiblemente acabe volviendo a España, aunque en un futuro más lejano.

Fotos

Vídeos