Logroño suspende el enterramiento de fetos en el cementerio musulmán por su saturación

Miembros de la comunidad musulmana de La Rioja, el viernes, en la zona ya 'colmatada' de enterramiento de fetos. /Justo Rodriguez
Miembros de la comunidad musulmana de La Rioja, el viernes, en la zona ya 'colmatada' de enterramiento de fetos. / Justo Rodriguez

La comunidad islámica solicita una ampliación al Ayuntamiento, que pretende reordenar el espacio existente «sin ocupar el reservado para adultos y niños»

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Lo hablado hace seis meses se ha oficializado ahora. El Ayuntamiento de Logroño ha suspendido temporalmente las inhumaciones de fetos en el espacio del cementerio municipal destinado a enterramientos por el rito musulmán. Así lo establece una resolución de Alcaldía del pasado 30 de octubre que determina tal suspensión «dado que el espacio reservado a fetos ha quedado colmatado y no es posible efectuar más inhumaciones de los mismos por la necesidad de reordenar el espacio existente sin ocupar el que queda reservado para adultos y niños».

La decisión, oficial desde hace tan sólo unos días, no es nueva. Ya fue adelantada por la Administración local a la comunidad musulmana en las reuniones mantenidas entre los pasados marzo y mayo. Tres reuniones en las que el colectivo islámico de La Rioja solicitaba una ampliación, así como una serie de mejoras, de la actual parcela -no deja de ser un servicio municipal más con las mismas tasas y precios públicos que el resto-, y el equipo de Gobierno apostaba por 'reorganizar' el terreno existente al considerarlo suficiente -dividido en dos mitades, la de fetos se ha saturado, pero la de adultos y niños aún tiene metros libres-.

Logroño cuenta con cementerio musulmán desde el 2009, cuando el bipartito de PSOE y PR daba respuesta a una vieja reivindicación de la comunidad islámica. Un espacio de casi 500 metros cuadrados habilitado en el interior del cementerio municipal «en el marco de la normativa local y sanitaria vigentes». Desde entonces, y a 17 de octubre del 2017, se han enterrado 10 adultos, 23 niños y 75 fetos.

Propuesta musulmana de ampliación y mejora

Ampliación
500 metros cuadrados más (en una parcela contigua a la ya existente, de una superficie similar).
Señalización
Identificación del cementerio musulmán pues, a día de hoy, no consta su existencia.
Espacios
Fosa múltiple para fetos y fosa individual para menores y adultos, separados entre sí.
Tumbas
Delimitación del contorno de las mismas, quedando la tierra dentro, y losa identificativa en la cabecera.
Suelo
Acondicionamiento de zonas de paso con adoquines o césped.

Se da la circunstancia de que la comunidad musulmana riojana, estimada en 18.000 miembros según la propia comunidad, es aún joven y los adultos, al menos a día de hoy, optan por la repatriación de sus restos en caso de fallecimiento. Y, de la misma manera, la comunidad ejerce el derecho a dar sepultura a los fetos no nacidos -generalmente por abortos-, de ahí su elevado número. A ello se une que el de Logroño es uno de los 27 cementerios musulmanes que existen en España y que son frecuentes las inhumaciones de musulmanes no ya del conjunto de La Rioja sino de las provincias limítrofes.

El Ayuntamiento suspende ahora la inhumación de fetos «hasta que se reorganice el espacio y ejecuten las obras necesarias para proseguir con tales enterramientos» y recuerda que, mientras se estudian las distintas posibilidades, «la comunidad musulmana tiene a disposición en el cementerio municipal, nichos y panteones en número suficiente para resolver las necesidades que en ese tiempo pudieran surgir». Eso para fetos, pues adultos y niños siguen pudiendo ser enterrados en el cementerio, tal y como constatan las funerarias de la capital riojana.

El caso es que si en su día los musulmanes aceptaron enterrar a sus seres queridos en féretros, y no directamente en la tierra, -aunque con el cadáver recostado sobre el lado derecho y con la cara dirigida a La Meca, y así se orientan las tumbas-, no están dispuestos a usar el cementerio convencional. Lo hacen, además, tirando de legislación, donde queda establecido el derecho a recibir unos servicios funerarios «de acuerdo con las convicciones religiosas».

«En la actualidad, y tras mantener tres reuniones, nos encontramos con un cementerio paralizado desde mediados de mayo no pudiéndose enterrar ningún difunto desde entonces con el pretexto de estudiar la viabilidad de las obras en el mismo», resumía la comunidad en un escrito, una comunidad que ya hace un año mostraba al Ayuntamiento su «inquietud» ante el estado de la parcela, donde no han parado de aparecer restos óseos desenterrados al parecer procedentes de sepulturas anteriores.

La comunidad recuerda ahora que ya en mayo del 2017 el propio presidente de la Comisión Islámica de España remitió una carta al Ayuntamiento solicitando la necesidad de una nueva parcela ante la «saturación» de la actual y solicitando la necesidad de que, en caso de realizar obras y ser necesaria la exhumación de las tumbas existentes, «se cumpla con el rito musulmán, es decir, sean enterrados en tierra en dirección a La Meca». Y es que, al parecer, en su día les propusieron nichos.

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