Los ladrones han robado 45 kilómetros de cable de cobre en Logroño en 5 años

Las instalaciones de alumbrado eléctrico del polígono industrial de Las Cañas son el paraíso de los ladrones de cable de cobre./sonia tercero
Las instalaciones de alumbrado eléctrico del polígono industrial de Las Cañas son el paraíso de los ladrones de cable de cobre. / sonia tercero

El polígono Las Cañas, los parques del Ebro y La Ribera o el sector de El Campillo son los más afectados por estos expolios

María José Lumbreras
MARÍA JOSÉ LUMBRERASLogroño

No es sólo es que haya que reponer el cable de cobre que los ladrones arrasan y el dinero y las molestias que ello conlleva. Muchas veces, debido a los tirones que dan, los amantes de lo ajeno destrozan otros equipos o instalaciones que también han de ser reparadas.

De ahí que las consecuencias del robo de cable vayan más allá del material que desaparece. Y que, por cierto, no es poco. En los últimos cinco años, los 'aficionados' a este tipo de robos sustrajeron unos 45.000 metros de cable de cobre del que se usa fundamentalmente para el alumbrado público, es decir, 45 kilómetros, la distancia que hay entre Logroño y Santo Domingo de la Calzada, por ejemplo. Y ello entre líneas de tierra y líneas tetrapolares (4 cables -tres fases y un neutro-).

Euros puede conseguir un ladrón por
1000 metros de cable de 50 mm2.
1-1,20
euros es el precio que se paga en el mercado negro por el kilo de cobre.
300.000
toneladas de cobre reciclado se mueven al año en España y, de ellas, se calcula que el 1 por ciento es robado.
Metros se llevaron en pocas horas en una ocasión
El robo más importante en un solo día.
2.621
personas han sido detenidas por sustracción de cable en el último año por los 689 que se detuvieron en el 2007.

¿Cuáles son las zonas especialmente sensibles a estos delitos? Las periféricas, léase el polígono Las Cañas, en el que incluso se ha llegado a desmontar algún transformador para guardarlo, tal es el hartazgo, y los parques como el de La Ribera o el del Ebro, pero también el de Santa Juliana y el entorno del barrio de El Campillo.

El método no es especialmente sofisticado, cuenta el concejal del área, Jesús Ruiz Tutor. El ladrón llega con una furgoneta, preferentemente blanca, que pueda dar el pego como vehículo municipal o de empresa de mantenimiento. Y, así, ataviado con buzo, levanta la arqueta, tira del cable y se lo lleva, todo ello por el día, que es cuando el cable no transmite energía.

Más

Los datos que maneja el Consistorio señalan que quien desmantela una instalación eléctrica de este tipo puede obtener en el mercado negro precios que van del euro al euro veinte. Esto quiere decir que, si el delincuente vende 1.000 metros de cable de cobre de 50 mm2 de sección, el dinero que puede obtener es de unos 500 euros, dado que 1.000 metros de cable de cobre de esa sección pesan 500 kilos.

Las secciones de los conductores de cobre para el suministro de energía electrica al alumbrado de la ciudad van desde los 2,5 mm2 hasta los 50 mm2 pasando por los 4 mm2, los 10 mm2, los 16 mm2, los 25 mm2 y los 35 mm2 .

«El ladrón sabe que tiene un filón en zonas del extrarradio y que además hay mercado negro donde colocarlo», señalan desde el Consistorio. Aunque el cobre robado en Logroño pudiera generarle al ladrón unos 7.500 euros líquidos, el valor de reposición es mucho más elevado. Y ello porque en una zona robada se padece la falta de servicio de iluminación, pero también se dan «las roturas y averías que genera el ladrón por el tirón de cables, la rotura de las cajas de conexiones, cofrets, interruptores, arquetas y conexiones que son muy difíciles y costosas de reparar», destacan también.

El mismo Ruiz Tutor recuerda cómo en una ocasión en unas pocas horas se llevaron 6.000 metros. «Reponemos lo imprescindible para el mantenimiento del servicio mientras buscamos una solución de futuro», señala también el edil.

Y apunta a que se ha comprobado que el cable sustraído no se ha vendido aquí, en la capital, lo mismo que tampoco ha ocurrido esto con el hierro, es decir, con las tapas de alcantarilla que también desaparecen de las calles, unas de propiedad municipal y otras de empresas que prestan los correspondientes servicios.

Pero esto no sólo ocurre en Logroño. No. En el conjunto de la región se han llegado a dar situaciones de robos en algún centro de salud, en el entorno de una iglesia o en algún cementerio, así como detenciones variadas.

A China

«Es un problema que con la crisis económica se ha extendido y multiplicado hasta por cinco el numero de robos y averías y roturas», cuentan en el Ayuntamiento, si bien los datos que maneja la delegación señalan que este tipo de delito se va estabilizando.

«La operación es sencilla y pasa totalmente desapercibida a ciertas horas y en las zonas del extrarradio de las ciudades. Después pelan los conductores y queman el aislamiento o plástico que envuelve el conductor», describe el concejal Ruiz Tutor.

Y añade que «se calcula que el 1% de las 300.000 toneladas de cobre reciclado que se mueve en España es robado» y que buena parte de las ventas se realizan a operadores ilegales que lo transportan a China en camiones en cuanto juntan 25 toneladas.

Los datos ofrecidos por la Guardia Civil, remite el edil, señalan que «de las 459 toneladas de cobre decomisadas en el año 2008 se ha pasado a casi el doble en la actualidad. Y, sobre detenidos por sustracción de cableado, de 689 que había en el 2007 se han contabilizado un total de 2.621 en la actualidad».

Fotos

Vídeos