HAN IDO A JUICIO

CAUTIVO Y DESARMADO PABLO ÁLVAREZ

Han ido a juicio. Los transportistas, o sus representantes legales, en Madrid. Han ido a juicio muy indignados y con buenos argumentos o eso, supongo, creerán . Pero, repito, han denunciado al Gobierno de la Nación, que es quien lleva estos temas, con un sólo propósito: que vuelvan los camiones a la N-232.

A ver si me entienden; que comprendo que a la patronal de la cosa le moleste esto de tener que dar un rodeo y gastar más dinero. Pero es que han ido a juicio. Están tan convencidos, tan cegados por su propio perjuicio, tan incapaces de ver el bien general, que quieren que los tribunales obliguen a que se dé marcha atrás al desvío obligatorio. Quieren que un juez, en fin, haga que la N-232 se vuelva a llenar de camiones.

Hay muchas maneras de llamar a esta actitud, pero yo me quedaré simplemente con «egoísta». La N-232 no ha visto ni un solo muerto desde que los camiones fueron expulsados de su tramo riojano. Es evidente que esta feliz estadística se romperá, (esperemos que sea muy tarde) pero también es evidente, para cualquiera menos, parece, para los transportistas que la 232 es más segura sin el tráfico brutal de camiones que soportaba hasta finales del año pasado, mientras la AP-68 no ha visto ni de lejos subir su siniestralidad en la misma medida.

En la vida a veces pasan estas cosas: que el interés general colisiona con el interés particular de alguno. Y en esos casos, con todas las salvaguardas legales y con el respeto a los derechos básicos, ha de prevalecer el derecho general. Y ahora mismo, mientras no cambien las cosas, ese interés general es que en la N-232 no haya camiones.

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