Jamón, jamón... y más jamón en Logroño

Judit Pérez posa en la que es la cuarta tienda en Logroño de 'Lugar de Sabores', ubicada en Vara de Rey. /Justo Rodríguez
Judit Pérez posa en la que es la cuarta tienda en Logroño de 'Lugar de Sabores', ubicada en Vara de Rey. / Justo Rodríguez

La capital de La Rioja vive un 'boom' de tiendas de jamones, embutidos y productos derivados del cerdo

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Logroño. Del cerdo hasta los andares en el refranero español... y un jamón en cada esquina en la capital logroñesa. La ciudad ha visto cómo en las semanas previas a las fiestas navideñas hasta tres tiendas de jamones y embutidos, coloquialmente 'jamonerías', han abierto sus puertas sumándose a la amplia oferta ya existente. Nuevas firmas que buscarán hacerse un hueco, caso de 'Cuto Salamanca' y 'Viandas' en Gran Vía, y otras conocidas y que desde que se implantaron no han parado de crecer, caso de 'Lugar de Sabores', que ha inaugurado la que es su cuarta tienda, ésta en Vara de Rey. «Gustan, gustan... claro que gustan», dicen los clientes que estos días impulsan las nuevas y suculentas aperturas como en su día sucediese con MJS Jabugo Distribuciones en República Argentina o Dibéricos en la calle Chile.

Logroño vive un auténtico 'boom' del jamón que no ha pasado desapercibido para nadie. «No hay ninguna causa que lo explique, pero la competencia es buena y nos hace mejorar a todos. Así que... ¡bienvenidos al mundo del jamón!», asevera Judit Pérez, salmantina afincada en Logroño que desde que en septiembre del 2011 abrió el primer 'Lugar de Sabores' en el 61 de Colón ha ido añadiendo un nuevo establecimiento cada dos años. En Pérez Galdós 45 en el 2013, en el 56 de Gran Vía en el 2015 y desde el 1 de diciembre en el 43 de Vara de Rey. «Estamos en proceso de expansión, tanto en La Rioja como en las comunidades limítrofes», informa.

«La competencia es buena y nos hace mejorar a todos. Así que... ¡bienvenidos al mundo del jamón!» Judit Pérez Lugar de Sabores

La joven ingeniera agrónoma, emprendedora como pocos, quiso en su día fomentar «que la mejor manera de cortar el jamón es a cuchillo», algo que hasta entonces no se estilaba en la capital de La Rioja. «Entonces había un claro déficit de servicios de jamón», sostiene esta cortadora profesional de la asociación nacional de cortadores. Pérez destaca que hay mercado para todos y, en plena competencia, apuesta por su propia marca de productos ibéricos -también es reservista exclusiva de marcas como Joselito y 5J- y su carta de presentación es un género certificado «según la norma del ibérico».

«En el norte se valora mucho todo lo que tiene que ver con la alimentación y la gastronomía y pensamos en La Rioja para poner en marcha nuestra idea», explica, por su parte, Víctor Oliva, quien desde octubre pone rostro y da lo mejor de sí mismo en 'Cuto Salamanca', en el 38 de Gran Vía, donde no se trabajan marcas sino el producto propio procedente de Salamanca. Jamones y embutidos «aptos para todos los públicos» con los que pretende conquistar los paladares logroñeses.

«Durante años estuvimos solos, luego hubo una explosión de aperturas y ahora vivimos otra» David Fernández Jamones Galilea

«Han coincidido varias aperturas, sí, pero cada uno apuesta por su propia especialidad y enfoca el negocio a aquello que más le interesa o cree que puede llamar la atención», explica este joven con experiencia en el sector, quien tampoco se atreve a dar una razón que explique tal 'boom' pero que sí tiene claro que, pasada la novedad, todo dependerá «de lo que cada cual ofrezca».

Líneas diferentes, pero que confluyen con el cerdo como gran protagonista. Y en su caso... solo y exclusivamente ibérico de Salamanca. «No trabajamos ni blanco ni serrano», concluye a la espera de que con trabajo «la gente salga contenta y repita».

También 'The Haciendas Company' ha contribuido al 'boom' con la apertura en el 50 de Gran Vía de una tienda de su cadena 'Viandas', especializada en la venta de jamón, embutidos ibéricos y quesos.

«Han coincidido varias aperturas, sí, pero cada cual toma su línea y apuesta por su propia especialidad» Víctor Oliva Cuto Salamanca

Lejos quedaron los tiempos en que la única referencia en la capital eran Jamones Galilea, empresa familiar nacida en el 2000 especializada en la distribución de jamones de alta calidad y en la charcutería de alta gama. «Durante años estuvimos solos, luego hubo una primera explosión de aperturas y ahora vivimos una segunda. ¿Competencia? Pues algo resta, pero toca mantenerse y seguir», sentencia David Fernández Espiga, quien abriese su tercera y última tienda en el 2016, que cumplirá dos años en mayo del año que viene.

Y todo tras empezar en la tienda del 47 de Pérez Galdós procedente de un traspaso hace 11 años. Quien durante una década fuese comercial de industrias cárnicas abrió posteriormente en el 13 de Jorge Vigón y en el 76 de avenida de la Paz. Tampoco Fernández se explica el fenómeno. «Lo cierto es que algunas de estas tiendas, o al menos el concepto, existían en grandes ciudades y ahora han llegado a las pequeñas... muy enfocadas al turismo, muy bien situadas, con bocatitas y demás», dice.

¿Sobrevivirán todas? «Es un producto que tiene buena salida», coinciden en señalar todos.

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