La integración 'interruptus' de la LO-20

La integración 'interruptus' de la LO-20

El plan de Gamarra de transformar la ronda en una calle no es nuevo: el Ayuntamiento gastó 82.500 euros en una asistencia técnica para tal fin hace una década

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

La idea de convertir la actual circunvalación de Logroño en una calle más de la capital de La Rioja no es nueva. El Ayuntamiento de Logroño, de hecho, adjudicó en diciembre del 2006 y recepcionó ya en octubre del 2007 un estudio de posibles alternativas para la integración de la también denominada LO-20 en la ciudad y su conversión en ronda de distribución del tráfico interno llegando incluso a hablarse de transformar el viario en un 'ecobulevar'.

El equipo de Gobierno de entonces, con Julio Revuelta como alcalde y la hoy primera edil, Cuca Gamarra, entre sus concejales, contrataba una asistencia técnica para la redacción del estudio técnico para la reordenación de la circunvalación de Logroño y su entorno urbano con Ingeniería y Economía del Transporte (INECO) por un precio de 82.500 euros. Un estudio que, según el concejal de Desarrollo Urbano de aquellos tiempos, José Musitu, incluiría entre sus principales objetivos: considerar nuevas depresiones y cubrimientos; acometer los puntos aún no resueltos (y que siguen); crear nuevos accesos desde la autopista AP-68 (hoy incluidos en el proyecto de ronda sur a la espera de licitación, anunciada para antes de fin de año) y, textualmente, «convertir el viario en un eco-bulevar». Un estudio, sin embargo, del que nunca más se supo y que fue recibido ya por el equipo de Gobierno de PSOE y PR.

El proyecto de INECO, según Musitu, tenía el objetivo de «integrar la LO-20 en la ciudad» El entonces concejal hablaba de «un especial tratamiento paisajístico» y «medioambiental»

Diez años... y una misma idea

Diez años después, la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, sorprendía a la oposición durante el reciente 'Debate sobre el estado de la ciudad' con el anuncio de un plan para convertir la circunvalación en una calle e integrarla como arteria de la ciudad. Una calle -no dijo 'ecobulevar'- con nuevas zonas verdes, aceras e iluminación. Y un plan que se abordará en próximas reuniones con Fomento con el propósito de «ganar este espacio para la ciudad coincidiendo con el próximo desvío de camiones en próximas fechas de la N-232» -aún pendiente de su aprobación por parte del Consejo de Ministros del Gobierno de España y expirado el plazo que hablaba del pasado mes de septiembre-.

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De la necesidad de integrar la actual circunvalación en el tejido urbano de Logroño se lleva años hablando, tantos como desde su inauguración allá por el 2002. Y es que justo cuando la capital de La Rioja daba el impulso definitivo para acabar con la barrera que suponía la trinchera ferroviaria, ya hubo quien advertía de que la LO-20 se convertiría en la nueva barrera en un futuro no muy lejano.

Ya en el 2004 el PSOE advertía del problema. «El gran crecimiento de Logroño hacia el Sur hace que, en poco tiempo, la circunvalación se sitúe en el interior de la ciudad constituyendo una barrera a su crecimiento parecida a la del ferrocarril». Incluso adelantaban las soluciones: «Es necesario convertir, cuanto antes, la autopista en la verdadera circunvalación de Logroño. Y, una vez liberada del tráfico de paso, reconvertirla en una ronda de circulación urbana».

Olvidado en el cajón

El citado Musitu, adjudicada la asistencia técnica en el 2006, recordaba que ya en la legislatura anterior -1999/2003- el Pleno de Logroño aprobaba por unanimidad que la actual circunvalación debería dejar de tener consideración de ronda sur con el fin de canalizar exclusivamente el tráfico interno. El 'boom' urbanístico, de la misma manera que lo aceleró todo, lo frenó de golpe y porrazo tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Y el estudio, pese a que planteaba medidas a medio y largo plazo -con horizontes en el 2012 y en el 2020, respectivamente-, se quedó, junto a otros muchos, durmiendo el sueño de los justos en el cajón municipal. Nadie ha vuelto a hablar del mismo... ni tan siquiera Gamarra al lanzar la misma idea.

Actuaciones para la conexión de la LO-20 con la AP-68, actuaciones de permeabilización de la LO-20 (con seis nuevos pasos -Pradoviejo, Siete Infantes/Sojuela, Divino Maestro/Moncalvillo, Diego Velázquez, Juan Boscán y Arquitectos Álamo y Ceballos- junto a los ocho ya existentes -y sin contar las tres pasarelas peatonales a día de hoy-), y opciones para la gratuidad del peaje en la AP-68, ya fueron desgranadas hace una década en un documento facilitado a Diario LA RIOJA por el PSOE tras recuperarlo del archivo municipal. Y todo ello en una asistencia técnica cuyo punto de partida es la última gran actuación emprendida en este viario: el nudo de La Estrella (principios de los años 2000), a la que siguieron hasta dos pasarelas posteriormente -la de La Cava y la del centro comercial Berceo, pues la de Las Gaunas era anterior-.

El interés municipal, ya entonces, era convertir la circunvalación en un 'ecobulevar' «con especial tratamiento paisajístico y medioambiental» y por encontrar soluciones a las conexiones con la actual autopista a su paso por Logroño, el hospital San Pedro y los polígonos industriales.

Una circunvalación, tres tratamientos

A nivel de superficieJonathan Herreros
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A nivel de superficie

El tramo entre avenida de Burgos y República Argentina es el único que discurre a cota cero, excepto en las zonas de los enlaces con la propia avenida de Burgos, Portillejo, Chile y la citada República Argentina (resueltos mediante pasos inferiores). Depresión por tramos sería la mejor definición para estos más de tres kilómetros

250 metros cubiertosJonathan Herreros
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250 metros cubiertos

La actual circunvalación de Logroño sólo cuenta con 250 metros cubiertos, soterrados por completo, que son los que discurren entre República Argentina y la avenida de Madrid. Como parte de Salustiano Olózaga, es decir, como una calle más de la capital de La Rioja, el tramo daría continuidad al parque de Las Gaunas

Trinchera entre muros de pantalla. Jonathan Herreros
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Trinchera entre muros de pantalla.

1,6 kilómetros, en inicio, que son más sumando el tramo a partir de Piqueras y hacia el centro comercial Berceo, donde ahora se proyecta la que sería la cuarta pasarela peatonal para salvar la ronda. Trinchera entre muros de pantalla desde avenida de Madrid hacia el Este de la capital riojana con una cota de hasta -7 metros

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