Casi dos horas de tensión, gritos, desencuentros y... júbilo final

J. C. LOGROÑO.

Tensión, mucha tensión. Y palabras, cuando no gritos, muchas palabras y no pocos gritos. La asamblea extraordinaria de ratificación de Gonzalo Peña como concejal de Cambia Logroño dejó clara la división existente en la confluencia de principio a fin. Antes y después de saber que el portavoz se mantendría en el cargo. Por haber, hubo hasta lágrimas. De alegría, sí, pero de pena también. «Esto es triste, muy triste... así jamás avanzaremos un milímetro. Nuestros enemigos están en la derecha, no aquí», confesaba un viejo militante 'comunista'.

De entrada, IU expresó su malestar con el orden día y hubo quien como Henar Moreno y Antonio Quirce, dos excoordinadores regionales, criticaron que no se pudiese intervenir en la misma. Solo tomó la palabra Peña, breve, muy breve, y de los gritos de 'tránsfuga', referencias al sillón e incluso al sueldo, se pasó al aplauso. Todo dividido.

«¡Vaya circo habéis montado!», denunciaban quienes acusaban a Peña y los suyos de montar una asamblea 'ad hoc' para su ratificación. Al final, fueron tres las personas que no pudieron votar por no estar en el censo. Tras el recuento, llegó la explosión de júbilo. Un sonoro éxtasis, aplausos y concejales del grupo municipal dando saltos de alegría por el salón de usos múltiples.

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