Otra Grajera en mitad del Casco Antiguo

2017. Dos jóvenes usando planchas de 'poliespán' como si de barcas se tratase en la laguna formada en el PERI entre materiales de obra olvidados y suciedad./JOSÉ FERMÍN HERNÁNDEZ LÁZARO
2017. Dos jóvenes usando planchas de 'poliespán' como si de barcas se tratase en la laguna formada en el PERI entre materiales de obra olvidados y suciedad. / JOSÉ FERMÍN HERNÁNDEZ LÁZARO

El PERI Carnicerías esconde una gran laguna de agua estancada en las traseras de la peña Rondalosa | Jóvenes logroñeses usan planchas de corcho blanco como barcas para surcar el agua embalsada mientras el vecindario advierte del peligro y pide soluciones

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

«Es una pena que teniendo una segunda Grajera en pleno Casco Antiguo, con su flora, su fauna, y cada vez más especies autóctonas, no se dé a conocer y Logroño no lo sepa». Jesús vuelve a tirar de ironía un año después de la primera denuncia pública. Doce meses sin que nadie les haya hecho el más mínimo caso -«por no decírtelo de otra manera», dicen quienes le acompañan- y que se suman a los muchos más donde ya se acumulaban las quejas y las protestas.

«Y aquí, justo debajo, nuestra laguna particular... con cada vez más flora y más fauna. Vamos, que Félix Rodríguez de la Fuente hubiese podido rodar un capítulo del 'El Hombre y la Tierra' sin necesidad de salir de Logroño», fue exactamente lo dicho en julio del 2016. Tanto lo de antes como lo de ahora sigue adquiriendo todo su sentido nada más abrir cualquiera de las puertas que da acceso a alguno de los pequeños balcones de la parte trasera de la sede social de la peña Rondalosa.

Y es que la 'improvisada' laguna, charca o, directamente, cenagal continúa ahí. La vista es la de una gran masa de agua embalsada a modo de pantano -invadido por el 'verdín'- en el que jóvenes logroñeses han descubierto toda una zona de recreo ajenos a los peligros que entraña. Desde hace meses, según denuncian desde la citada peña, adolescentes se adentran en el abandonado PERI Carnicerías y usan planchas de corcho blanco -poliestireno expandido también conocido como poliespán- para surcar las aguas que se acumulan -manan del subsuelo- como si de un puerto se tratase.

El vecindario avisa de plagas de cucarachas, ratas, insectos... «habrá hasta culebras», dicen Aransa ha pasado a ser la nueva adjudicataria del PERI tras la caída de Comsa, que lo paralizó

La imagen, tomada desde uno de los citados balcones del número 14 de la calle Carnicerías, entre la plaza Martínez Zaporta y la calle Mayor, no deja lugar a dudas. Dos jóvenes remo en mano y entre las grúas olvidadas -parte levantada, parte caída- y los escombros, materiales de obra y basuras que se amontonan en las orillas.

Saltan por cualquier sitio, según dicen, y en alguna ocasión que se les ha reprendido por parte del vecindario no han reaccionado bien. «La última es que nos hemos encontrado roto este cristal», dicen señalando una ventana que queda a tiro desde el esqueleto de las viviendas que iban a ser y nunca fueron.

«Hemos visto ratas, cucarachas, todo tipo de insectos y suponemos que habrá hasta culebras», advierten desde la junta directiva de la peña, cansada ya de denunciar una situación que se prolonga en el tiempo a la espera de que Aransa -nueva adjudicataria- se haga cargo de retomar el proyecto después de que la anterior, Comsa, entrase en concurso de acreedores. «Son aguas subterráneas, estancadas desde hace años, que han sido bombeadas muy de vez en cuando pero a las que nadie ha prestado nunca atención», lamentan quienes sufren el foco de insalubridad y suciedad -que al encontrarse tras la valla, pese a estar a un paso de la plaza del Mercado, mantiene 'oculto' el problema-.

«El mal olor ya es casi lo de menos, pues nuestra inquietud sigue estando en que el agua pueda llegar a dañar nuestros cimientos... De hecho, un perito nos dijo que ya está afectando al edificio y estas grietas serían prueba de ello», añaden mostrando los desperfectos que presenta la estancia que utilizan como despacho.

La caída de Comsa supuso en la práctica el abandono del citado PERI -enajenado por el Ayuntamiento en el 2007- y desde hace más de un lustro las supuestas filtraciones del terreno han originado tal laguna. «Desconocemos los motivos pues nadie nos ha dado una explicación convincente, ya nos hemos cansado de repetirlo, pero ahora las autoridades deben ser conscientes de que algún día puede pasar algo como no pongan soluciones».

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