Fiestas para todos desde el oeste al sur

Patines y degustación, en Yagüe. :: Jonathan Herreros

Degustaciones, magia, hinchables, torneos, exhibiciones, ranchos, fiestas de la espuma y música para despedir junio y recibir julio Yagüe y Cascajos viven un fin de semana repleto de actos lúdico-festivos en la calle

J. C.

Logroño. Logroño dio la bienvenida a julio de la misma manera que despidió a junio... con fiesta en sus barrios. Fin de semana para que Yagüe y Cascajos, dos de los festejos que cuentan con mayor favor del público, desarrollasen sus programas de actos en calles y plazas contando con todo tipo de público. Y la capital de La Rioja lo cierto es que respondió de oeste a sur.

Patinaje, mus, frontenis y 'toritos' en Yagüe; magia, globoflexia y fiesta de la espuma en Cascajos... Música, mucha música, y comida, aún más comida en ambos. Y es que si Yagüe celebraba su 39 Festival del choricillo -por la tarde hubo huevos con pimientos-, Cascajos organizaba una degustación de bocadillo de panceta y sus ranchos por cuadrillas -la mañana comenzó, de hecho, con una chocolatada-.

«Nadie se quedará sin su choricillo, el año pasado repartimos 900 raciones y éste no nos quedaremos cortos», explicaban desde la asociación de vecinos Fueclaya de Yagüe, destacando también el concurso de calderatas y hasta el de zurracapote de 24 horas antes. «Las fiestas son la excusa perfecta para echarse a la calle sin salir del barrio y aunque las orquestas de antes han sido sustituidas por las disco-móviles de ahora, que no son lo mismo, la participación siempre es notable», añadían mientras la exhibición de patinaje a cargo del club Roblanvera daba lugar a la actuación flamenca de 'Los Lunares'.

Mientras tanto, la asociación de vecinos de Cascajos hacia lo propio y se afanaba por ir sacando las hasta 800 raciones de bocadillo de panceta mientras una docena de cuadrillas -hasta 300 personas- comenzaban a guisar sus ranchos. Y todo ello con los 'cañones' soltando espuma y con los pequeños -y algunos grandes- remojándose.

La fiesta, además de muy participativa, también fue muy solidaria. Así, si en Yagüe había instalado un rastro benéfico coincidiendo con el 'choricillo', en Cascajos la degustación de panceta era a beneficio de la ONG 'Senderos de Maíz', que lleva a cabo un proyecto en Guatemala y posteriormente hubo un 'café solidario' a favor de la asociación Ocho Vidas Rioja, que atiende a los gatos de las colonias.

Fotos

Vídeos