El entorno de Baltasar Gracián hasta Lobete tendrá 117 viviendas nuevas

El entorno de Baltasar Gracián hasta Lobete tendrá 117 viviendas nuevas

La reconversión de la zona deparará una nueva conexión de Cascajos con la ciudad a través de una rotonda en Lobete

MARÍA JOSÉ LUMBRERAS LOGROÑO.

La operación es privada del todo, pero tiene repercusiones para el conjunto de la ciudad dado que en la urbanización del entorno surge una glorieta y una conexión entre dos calles hasta ahora cortadas en Lobete, que son Baltasar Gracián y Obispo Rubio Montiel. Así, con el desarrollo de este plan nace una nueva forma de comunicación de estas dos partes de la ciudad, por encima del cajón ferroviario, el que ha deparado el soterramiento.

Pero la iniciativa trae más novedades. El vial que se construye separa dos manzanas en las que se va a edificar, aunque con usos diferentes. A un lado, se llevará a cabo la construcción de 117 viviendas en dos bloques, uno en forma de L, que tendrá siete alturas y otro en torre con nueve plantas más baja.

ASÍ ES EL PERI LOBETE II

uLa urbanización
La actuación va a unir las calles Baltasar Gracián con Obispo Rubio Montiel con una rotonda en Lobete. La actuación, que llevará a cabo la iniciativa privada, cuesta 868.089 euros.
uLas viviendas
A un lado del nuevo vial -la prolongación de Baltasar Gracián- se levantarán 117 pisos en dos bloques, uno en L de siete alturas y otro en torre de hasta nueve alturas.
uComercial y dotacional privada
Al otro lado de la calle quedará la actual gasolinera, pero también una parcela comercial y espacio dotacional.

La gasolinera de la zona se queda donde está y junto a ella surge un espacio comercial de cerca de 3.855 metros cuadrados, pero también se dedicarán otros 1.300 metros a usos dotaciones privados y mil metros más para usos complementarios de la vivienda.

Habrá también 43 estacionamientos en batería junto a la red viaria, cuatro de ellos reservados a personas con alguna discapacidad, tanto en la calle Baltasar Gracián como en Lobete. En el interior de la zona edificada se planean otras 236 plazas para aparcar.

La alcaldesa, Cuca Gamarra, mostró ayer el contenido de este plan, denominado Lobete II, y señaló que el documento se aprobará hoy en la sesión habitual de la Junta de Gobierno local. Los plazos de ejecución comienzan con esta aprobación inicial, y prevén que en cuatro meses se presente el proyecto de compensación o convenio de gestión con las cesiones obligatorias y gratuitas al Ayuntamiento.

Cuando el plan especial se apruebe de forma definitiva se dispondrá de un máximo de seis meses para presentar el proyecto de urbanización y de ocho más para realizar las obras allí contenidas. Después habrá dos años desde la adquisición del derecho al aprovechamiento subjetivo para pedir la licencia de edificación.

El espacio sobre el que se actúa es de los de reconversión industrial, cuyo plazo finalizó en el 2016.

La ejecución de las obras de urbanización tiene un coste estimado de 868.098 euros, IVA incluido. Aunque una parte pequeña de la actuación correspondería al Ayuntamiento, ésta se encomendará a la iniciativa privada mediante un instrumento de colaboración como un convenio o con las correspondientes compensaciones. Otra franja afecta a los terrenos de Adif, cuya gestión lleva la Sociedad del Soterramiento, que hará lo mismo que el Consistorio.

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