Los cazadores de enjambres

Los cazadores de enjambres

Los bomberos han realizado una treintena de salidas desde el inicio de la primavera en su lucha contra las abejas

MARTA HERMOSILLA/J.A.G.LOGROÑO

La primavera la sangre altera y de igual forma les ocurre a las abejas y avispas, quienes con el calor estival deciden salir a explorar en busca de un nuevo hogar. Los bomberos de Logroño multiplican sus salidas estos últimos meses, de abril a julio, con motivo de la retirada de enjambres que aparecen principalmente en parques públicos, farolas o fachadas de viviendas.

Una de las primeras intervenciones de este año ocurrió el pasado 16 de abril, cuando un equipo de apicultores y bomberos retiraron un panal de abejas en el parque de la Paleta, anexo al CEIP Doctor Castroviejo. Otra de las salidas importantes fue hacia la plaza de Tomás y Valiente el pasado 15 de junio donde, de igual forma, había un gran enjambre formado entre las ramas de los árboles. En los dos casos, una vez dispuestos los panales en cajas fueron entregados a los apicultores para el cuidado y la extracción de miel de las abejas. Pero el procedimiento de actuación es distinto en las avispas. Lo que se hace es fumigar sus refugios con venenos específicos, ya que son susceptibles a atacar. Los bomberos, equipados con trajes especiales, cazan a la abeja reina y, según explica José Asenjo, bombero de Logroño,«metemos a la reina en una caja de cartón dejando un pequeño hueco para que las abejas perciban su olor y entren a la caja».

Arriba, un panal de abejas dentro de un nicho. Abajo, a la derecha, un enjambre en la rama de un árbol. A la izquierda, un ejambre de avista velutina o 'asiática'. / Luis Medel

La reproducción

Con el calor, las abejas y avispas comienzan a reproducirse, momento en el que se inicia el proceso de enjambración. Las abejas exploradoras van en busca de un nuevo lugar donde asentarse. Las condiciones idóneas para ello son un sitio sombrío pero que a su vez sea cálido. También buscarán la tranquilidad, donde no haya mucho movimiento ni ruido. Por ello, hace unos años, los bomberos recibieron la alerta de que un enorme enjambre de abejas había conquistado un nicho en el cementerio. «Es una anécdota que siempre contamos, que retrata bien los espacios que las abejas eligen para crear sus colmenas», añade Luis Medel, jefe del Parque de Bomberos de Logroño.

«Metemos a la abeja reina en una caja dejando un hueco para que las abejas perciban su olor y entren» José asenjo

La mayoría de avisos que reciben los bomberos son a partir de llamadas de vecinos. Pero las salidas de éstos generan un coste que varía según la gravedad de la situación. Normalmente «salimos tres, dos bomberos y el conductor con el camión», relata José Asenjo. Esto puede costar unos 80 euros, mientras que si es necesario usar una escalera, el coste puede ascender a los 160 euros, dinero que se carga al beneficiario o beneficiarios de la actuación.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos