Esta casa no debe ser una ruina

El arquitecto Alejandro Ruiz Ortega posa ante uno de los edificios incluidos en el padrón del Ayuntamiento de Logroño que deben pasar la ITE este año 2018. :: /Juan Marín
El arquitecto Alejandro Ruiz Ortega posa ante uno de los edificios incluidos en el padrón del Ayuntamiento de Logroño que deben pasar la ITE este año 2018. :: / Juan Marín

La inspección técnica de edificios es como la ITV, revisa las condiciones de seguridad y habitabilidad de una vivienda | El Ayuntamiento de Logroño aprueba un padrón de 453 edificios que deben pasar la ITE

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

Cada vez que un edificio cumple treinta años en Logroño está obligado por ordenanza municipal a pasar una inspección técnica (ITE) que, a partir de entonces, debe repetirse cada cinco años. Es como la ITV, un informe que acredita la seguridad de la casa. La junta de Gobierno Local aprobó a finales del pasado año un padrón de 453 edificios en Logroño que deben pasar la ITE este año 2018 y cuyos propietarios deben presentar el informe favorable en el Ayuntamiento de Logroño antes del 20 de diciembre. Realmente la ordenanza, que entró en vigor en el 2014, afecta a 3.835 referencias catastrales, pero su aplicación está siendo progresiva. De hecho, el Consistorio logroñés ofrece subvenciones de hasta el 80% para sufragar los gastos que ocasionen las ITEs.

Pero las inspecciones técnicas de edificios son sólo un informe que, de resultar desfavorable, obliga a una rehabilitación. La inspección revisa la seguridad del edificio y evita riesgos y costes mayores por reparaciones futuras de mayor envergadura, se analiza la cimentación y estructura, la estabilidad y consolidación, las fachadas para que no haya elementos sueltos, las cubiertas (antenas, chimeneas...), la fontanería, la instalación del gas y de la electricidad... Si la ITE no es favorable, el propietario del edificio cuenta con tres meses para realizar las reparaciones y volver a pasar la ITE, de lo contrario se enfrenta a sanciones municipales de hasta 2.000 euros. Incluso el Ayuntamiento de Logroño puede llegar a ejecutar las obras necesarias de forma subsidiaria.

El edificio situado entre las calles San Antón, Pérez Galdós y Vara de Rey también debe pasar la ITE. ::
El edificio situado entre las calles San Antón, Pérez Galdós y Vara de Rey también debe pasar la ITE. ::

En el 2017 fueron 717 los edificios que debían pasar la ITE y en el 2016 el Consistorio invirtió 500.000 euros en ayudas. «Lo principal es comprobar la estructura, tanto en la parte alta como en la cimentación. Primero hacemos una inspección visual: suele pasar que las cubiertas están rotas, hay goteras...», explica Alejandro Ruiz Ortega, responsable del estudio Logro Arquitectura, especializado en rehabilitaciones e ITEs. De hecho, el año pasado se encargaron de realizar el informe del edificio residencial Las Palmeras, posiblemente el más grande de Logroño, con más de 250 inmuebles entre viviendas y locales. «Es como un municipio y el informe salió desfavorable, sobre todo, por las cubiertas y los sótanos, por las humedades, algo habitual en un nivel freáticos de tres plantas», recuerda.

Pendiente de la ITE en la calle Portales. | Edificio reconstruido en Bretón de los Herreros | Edificio que debe pasar la inspección técnica, situado en la calle Portales. / Juan Marín

El Ayuntamiento de Logroño informa a los propietarios de la necesidad de pasar esa revisión y presentar el informe favorable, aunque es posible adelantarse a la obligatoriedad y ser precavidos. «Uno de los problemas más habituales que nos encontramos es el de las fachadas», advierte Alejandro Ruiz Ortega. Y es que la ITE no sólo pretende proteger a los residentes en las viviendas, también a los transeúntes. Si un elemento de la cornisa cae a la calle puede golpear a un viandante. «Sobre todo se suelen ver grietas en las fachadas, zonas que se ahuecan y se pueden desprender», señala el arquitecto, y recuerda que el año pasado, en el número 2 de la avenida del Club Deportivo, se desprendieron dos metros de fachada que, por fortuna, no hirieron a nadie, pero es un problema serio que «la mitad de los edificios que vemos lo tienen». «Cuando se revisa por primera vez un edificio de treinta años o más aparecen muchas deficiencias, pero, si se han reparado correctamente, no tienen por qué volver a aparecer esos mismos problemas dentro de cinco años», expone.

«La ITE sólo es un informe, pero previene de un riesgo mayor porque mantiene el edificio y, si hay que hacer obras, estas no tendrán mayor calado en el futuro», detalla Ruiz Ortega. Por ejemplo, un edificio que ha pasado la ITE en el 2017, situado en la calle Marqués de San Nicolás, tenía varias vigas podridas. No obstante, la construcción tenía 120 años. «Si no hubiera habido una reparación puntual, dentro de diez años probablemente habría que haber cambiado todo el tejado o, incluso, el edificio podría declararse en ruina», advierte el arquitecto.

A veces los propietarios son reacios a contratar la ITE, sobre todo por el gasto que acarrea. «La gente se va concienciando. Es exactamente igual que la ITV: no puedes llevar un coche de hace cien años sin revisar; pues un edificio, igual», declara Alejandro Ruiz Ortega, aunque, al final, cuando los propietarios de un edificio se dan cuenta de la situación, normalmente agradecen la prevención. No pasar la ITE puede provocar la ruina del edificio y su consiguiente derribo, si su situación de mucho deterioro.

Para la elaboración de este reportaje Diario LA RIOJA ha solicitado la participación del propio Ayuntamiento de Logroño, pero no ha sido posible, explican, por no tener «disponible toda la información».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos