Los bomberos no harán horas extras hasta que se acepten sus demandas

Nueva concentración por las calles de Logroño, ayer, de los funcionarios municipales. :: díaz uriel/
Nueva concentración por las calles de Logroño, ayer, de los funcionarios municipales. :: díaz uriel

El portavoz de La Junta de Personal anunció ayer la medida y pidió que «cesen» las resoluciones de Alcaldía para trabajar fuera de jornada laboral

LA RIOJA LOGROÑO.

El portavoz de la Junta de Personal del Ayuntamiento de Logroño, José Ignacio Martínez, anunció ayer que a partir del 13 de noviembre «los bomberos se negarán a hacer horas extraordinarias y a cumplir resoluciones de Alcaldía hasta que la Corporación acepte sus reivindicaciones salariales y de servicio». Martínez solicitó, durante la concentración reivindicativa que todos los jueves organiza la Junta de Personal en la plaza consistorial, al equipo de Gobierno municipal (PP) que «cumpla los acuerdos del convenio colectivo y cesen las resoluciones de Alcaldía por las que se hace obligatoriamente trabajar, fuera de su jornada laboral, tanto a agentes de Policía Local como a bomberos».

Indicó que los bomberos «hasta la fecha están trabajando con normalidad e, incluso, han quitado todas las pancartas reivindicativas que tenían en el parque». Sin embargo, avanzó que «han dado un ultimátum al Ayuntamiento porque si no aceptan sus reivindicaciones antes del 13 de noviembre, no harán ni una hora extraordinaria más». Según argumentó, las resoluciones de Alcaldía «deben ser utilizadas en casos muy puntuales y de extrema necesidad», aunque tanto en el cuerpo de la Policía Local como en los bomberos de Logroño «se están convirtiendo en algo rutinario y ordinario». La Corporación municipal «debe plantearse si tiene las plantillas suficientes para poder desempeñar sus tareas diarias, porque parece que en estos momentos no las tiene», resumió.

Por otra parte, lamentó que la alcaldesa siga «sin reunirse con la Junta de Personal». Aunque la concejal de Personal, Mar San Martín, «aseguró que estaba mirando la posibilidad» de que los funcionarios cobraran parte de los acuerdos incumplidos, subrayó que llevan «mes y medio esperando que diga algo». Esta actitud, aseguró, es «una vergüenza y un desprecio brutal a los trabajadores, mientras que nosotros venimos todos los días a trabajar y cumplimos con nuestra obligación».

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