Las Norias, un desierto en verano

Las Norias con poca gente. / Juan Marín

El frío vacía las piscinas municipales logroñesas: pocos se atreven ponerse el bañador con 18º

UXUE JAUREGUI | P.A.Logroño

Todos los riojanos estaban avisados de la gran bajada de temperaturas que iba a haber hasta el sábado. Son pocos los valientes que se acercan a Las Norias estos días con una temperatura que no llegaba ni a los 20 grados.

En las puertas de la entrada no hay movimiento y el parking de las bicis tenía menos candados que una caja fuerte; era un completo desierto. Lo único que parecía estar animado allí era la música, que atronaba igual que si la piscina estuviera llena.

Los usuarios, al mediodía y con una temperatura de 18º, se podían contar con los dedos de las manos: más parecía un lunes a las 9 de la mañana.

El aire que corría era de todo menos agradable y, de las pocas personas que había, algunas estaban recogiendo sus toallas para irse a casa a entrar en calor. Los socorristas siguen en sus puestos pero más relajados, y con la casi seguridad de que no tendrían que meterse en el agua fría. Aunque sí había gente en la piscina: hay quien no deja de hacer su rutina haga calor, frío o nieve.

Juan Marín

En la cafetería del recinto, lo único que se escuchaba era a los trabajadores conversando entre ellos, sin nadie a quien atender. Ni el grifo, ni copas rompiéndose.

Uno de esos trabajadores comentaba que el mal tiempo y la crisis "han afectado al negocio" estos meses de verano. Mientras que junio fue el mes con más clientela, en julio bajó un 40% y se preve que el mes de agosto siga por el mismo camino. "La gente de Álava y Navarra es la que suele pasar el día y se queda a comer, pero con el mal tiempo no vienen".

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