Abejas que prefieren la ciudad

Los bomberos interviniendo en un enjambre en la calle Portales, a media tarde, hace unos días. :: sonia tercero/
Los bomberos interviniendo en un enjambre en la calle Portales, a media tarde, hace unos días. :: sonia tercero

Los enjambres que retiran los bomberos se destinan a varios apicultores riojanos | Las concentraciones de abejas suelen aparecer en huecos de persianas, bajos de coches o escaparates y no suelen entrañar problemas si no se les molesta

María José Lumbreras
MARÍA JOSÉ LUMBRERASLogroño

Los bomberos lidian con cerca de setenta enjambres al año. Al menos, así fue el pasado año 2017, que ni siquiera fue para tanto porque el ejercicio anterior se dieron cerca de un centenar de casos, si bien en no todos los casos llegaron a actuar -solo en una treintena- porque si las abejas se encuentran en las cámaras de aislamiento de las casas y no constituyen emergencias, dejan el asunto en manos de un apicultor.

Hace unos días, su intervención fue en pleno centro de la ciudad, en mitad de la calle Portales, porque una abeja reina y su numeroso séquito eligieron para colocarse un macetero a la altura del establecimiento Noche y Día, pero tampoco terminó allí su jornada porque luego hubo que atender otra llamada del estilo en el entorno de La Cava. ¿Dónde van esas abejas? ¿Qué pasa con ellas? Las de Portales, por ejemplo, llevan días en casa de un apicultor. «Nos las quitan de las manos», cuentan en el parque de bomberos de la capital, donde disponen de una lista de apicultores interesados a la que recurren cuando retiran un enjambre.

Lo habitual es que se encuentren en los huecos de las paredes, de las persianas... y, cuando ya no caben más, generan otra reina y se va un grupo, que es el que normalmente retiran los bomberos. «Es excepcional que cojamos dos bolas -dos grupos de abejas- en el mismo sitio», que es lo que pasó en la calle Portales, cuentan también. No pasó nada. Y no es raro porque, aunque dan respeto, «esas bolas no son agresivas» siempre y cuando se las trate muy bien porque, de otra forma, se alborotan.

«Tenemos una lista de apicultores a los que llamar. Nos quitan las abejas de las manos» «Aunque dan respeto, no son agresivas si las tratas bien, pero si las coges mal, se alborotan»

Más en casas viejas

¿Dónde suelen aparecer? Lo más habitual son los huecos de las persianas, pero también se han sacado de bajos de coches, de escaparates, de farolas, de arbustos... En las casas nuevas es más difícil, no en vano, tienen ranuras más estrechas. Y es más fácil en alguna falsa pared de alguna casa vieja, refieren los bomberos de Logroño. En el parque opinan que «este año se van a batir récords» a cuenta de que todo está muy verde y las abejas salen con ganas a enjambrar.

¿Las avispas? Todavía no. Los efectivos del parque logroñés se encontrarán con ellas a partir de septiembre. Ésas sí son agresivas y pican, alertan.

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