La Rioja

Los defensores de la ciudad de Logroño

Una treintena de cofrades posa con motivo de un cabildo.
Una treintena de cofrades posa con motivo de un cabildo. / Juan Marín
  • Con casi un siglo de historia, la entidad se encarga de la ofrenda del pez, el pan y el vino en el Muro del Revellín

  • La Cofradía del Pez repartirá hoy casi 30.000 raciones

La Cofradía del Pez nació de la tradición de repartir cada 11 de junio, día de San Bernabé, el pez, el pan y el vino, los alimentos con los que los logroñeses resistieron el asedio francés en 1521. Cada año se reparten casi 30.000 raciones para conmemorar este hecho.

Aunque esta es la razón de ser de la cofradía, también participa en otros actos, como el traslado de la imagen del patrón de Logroño de la Iglesia de Santiago a la concatedral de La Redonda el día 10.

La Cofradía del Pez está compuesta por 42 cofrades y el sacerdote Carlos de la Concepción, quien actúa como asesor religioso. Dentro de la entidad se distingue entre cofrades de número, que sólo pueden ser 26 (como resultado de la suma de 11, 6, 1, 5, 2 y 1: 11 de junio de 1521), de honor y eméritos.

La condición para ser cofrade es ser logroñés y defender las tradiciones de la capital riojana, aunque para los no nacidos en la ciudad se reserva la categoría de 'cofrades de honor', mientras que pueden convertirse en 'eméritos' los que superen los 70 años. La Cofradía del Pez, reconocen sus propios responsables, tiene un origen incierto.

Aunque llevan años investigando, no se dispone de documento alguno anterior a la Guerra Civil pero sí aparecieron en este mismo periódico dos noticias en los años 1923 y 1927. «Por lo que recordaba el cofrade don Eduardo Mato, que llegó a cofrade mayor, tenemos la certeza de que la cofradía empezó a nacer hacia 1921», expone el actual cofrade mayor, el cocinero Lorenzo Cañas.

Después de la guerra, la Cofradía del Pez se refundó en 1948 y, valga como curiosidad, tiene como norma «no solicitar ningún tipo de apoyo económico por parte de la Administración (el Ayuntamiento de Logroño colabora con la instalación del recinto tal día como hoy), aunque sí que recibimos colaboraciones y donaciones importantísimas de entidades privadas», explica Lorenzo Cañas.

Precisamente el trabajo que supone el reparto del pez, el pan y el vino, incrementado en los últimos años, motivó que la entidad ampliara su equipo creando las figuras de cofrades de honor y eméritos.

También existen figuras temporales pero honoríficas dentro de la Cofradía del Pez: «La persona que ocupa la Alcaldía de Logroño entra en nuestra cofradía como cofrade de honor, mientras desempeñe el cargo, como es actualmente Cuca Gamarra», argumenta Cañas.

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