La Rioja

Adjudicada a Indra y Suma la plataforma Smart Logroño por 1,7 millones y una baja del 25%

Antiguo Colegio Universitario, edificio que alojará la Smart Logroño. :: juan marín
Antiguo Colegio Universitario, edificio que alojará la Smart Logroño. :: juan marín
  • La propuesta de la multinacional española y la firma logroñesa ha sido la mejor valorada en los aspectos técnicos y la segunda en precio

logroño. La plataforma de gestión de la futura Smart Logroño será desarrollada por la unión temporal de empresas formada por la multinacional española Indra Sistemas y por la logroñesa Suma Info. La Junta de Gobierno Local dio su visto bueno a la adjudicación ayer. Analizadas las cinco propuestas que se presentaron a la licitación abierta, la oferta elegida fue la que más puntos consiguió, con 81.51, mientras que en segunda posición quedó la de Telefónica Soluciones de Informática y Comunicaciones, con 71.94 y, en tercera, Ikusi, con 59.8. El portavoz municipal, Miguel Sáinz, dijo que la de Indra y Suma es la mejor oferta técnica y la segunda más económica. En este aspecto, la propuesta es de 1.786.000 euros hasta el 2021, con una baja del 25 por ciento respecto al precio de salida del contrato.

La propuesta de la UTE , según el concejal, «proporciona una solución de plataforma de gestión integral robusta, consolidada y madura» que contempla su propia evolución. Además, prevé un departamento de mantenimiento tecnológico y funcional y una oficina técnica que se implicará en la formación del personal municipal de forma que, en el futuro, se pueda llegar a prescindir de mantenimiento externo, aseguró Sáinz. El primer servicio que se conectará será el 010 y después irá la gestión del tráfico y el alumbrado. A continuación, se sumará un proyecto piloto de gestión de la red de agua. Y ya con más tiempo, se añadirán otras cuestiones medioambientales y de seguridad pública. Este ejercicio se prevé una inversión de 670.000 euros.

La plataforma de gestión se instalará en el antiguo Colegio Universitario. Así se retoma la puesta en marcha de un proceso que se inició en el 2014, con un contrato mayor, de 6,3 millones para cuatro años, servicios de tráfico, de iluminación viaria y del 010 incluidos, que no salió adelante.