La Rioja

El tirón de los nuevos entornos

El cambio demográfico que ha experimentado Logroño es similar al ocurrido en otras ciudades que no tienen un gran tamaño. Los barrios 'tradicionales', situados en el centro de las ciudades pierden población por ser menos atractivos para los jóvenes que se incorporan a la adquisición de vivienda. Hay, al menos, dos factores que influyen en esta situación. Por un lado, los jóvenes asocian los barrios tradicionales a generaciones anteriores, la de sus padres o abuelos, y buscan otra forma de residencia. Por otro lado, las urbanizaciones de tipo residencial en los barrios de nueva construcción, Cascajos, El Arco, etc. proporcionan un entorno diferente y más atractivo, sobre todo para aquellos padres jóvenes. La incorporación de servicios tales como supermercados, farmacias, colegios o guarderías hacen más atractiva esta opción. La distancia al centro no es un problema en el caso de una ciudad como Logroño.

Por otro lado, Logroño es una ciudad que sigue atrayendo población. En el año 1996 su población era de 123.841 personas; en el 2003 de 139.615; en el 2008, 150.071; y en el 2017, de 151.111. A pesar de la crisis económica del año 2008 y el retorno a sus países de origen de una parte de los emigrantes, Logroño ha mantenido e incluso aumentado ligeramente su tamaño. Probablemente este incremento sea debido a que Logroño es una ciudad de servicios que sigue proporcionando oportunidades laborales y que concentra en sus alrededores polígonos industriales a los que es fácil desplazarse si se reside en Logroño. Logroño reúne las ventajas de ser una ciudad, capital de comunidad autónoma, donde la oferta cultural y de servicios es importante sin los inconvenientes de las grandes ciudades.

En las grandes ciudades, donde el acceso a barrios residenciales es complicado bien sea por motivos económicos o por lejanía, se ha producido un fenómeno diferente que se ha denominado gentrificación o elitización. La población original de los barrios tradicionales, pensemos, por ejemplo, en Lavapiés o Chueca en Madrid, está siendo progresivamente desplazada por otra de un nivel adquisitivo mayor, con la aparición de cafeterías, panaderías, barberías y otros locales que cambian las formas de vida del barrio.

* DIRECTOR DE CIENCIAS SOCIALES DEL IER