La Rioja

El estudio sobre la Plaza de Abastos propone situar una 'mediana superficie' en las plantas altas

El estudio sobre la Plaza de Abastos  propone situar una 'mediana superficie' en las plantas altas
  • El estudio del organismo público Mercasa, dependiente del Ministerio, deja pendiente definir el tipo de actividad

Esta mañana se presentaban en Logroño las conclusiones del estudio técnico comercial que ha elaborado la empresa pública Mercasa (dependiente del Ministerio de Economía) sobre el Mercado de San Blas, la conocida Plaza de Abastos de Logroño.

En el estudio se recomienda que la planta baja de la Plaza mantenga su uso como venta de productos frescos, al igual que hasta ahora. Pero propone un cambio radical para las plantas primera y segunda: una "mediana superficie", con una "actividad complementaria" que aún está por definir.

La alcaldesa de Logroño, Concepción Gamarra, la consejera de Desarrollo Económico e Innovación, Leonor González Menorca, han participado hoy en la presentación del estudio.

La técnico del departamento de Mercados minoristas y proyectos especiales de Mercasa, Delia Pariente, ha explicado que el objetivo de este estudio es adecuar la plaza de abastos a las necesidades de sus clientes y "darle un nuevo valor a los espacios tradicionales del mercado, que se están perdiendo".

Ha recordado que el Mercado de San Blas se ubica en un edificio protegido en un "entorno complicado", ya que, a pesar de situarse en una zona de interés turístico de la ciudad, se encuentra en el Casco Antiguo, rodeado de pequeñas calles sin espacios de aparcamiento y con problemas para la carga y descarga de mercancías.

La arquitecta de Mercasa, Laura Sánchez ha propuesto "reducir al máximo la intervención al tratarse de un edificio protegido patrimonialmente" y "aumentar el atractivo comercial de cada puesto" ofreciendo nuevos usos al mercado y potenciar los espacios logísticos para lograr un buen funcionamiento.

Agrupar la oferta

Dentro del mercado, ha planteado agrupar en zonas la oferta de los distintos sectores de alimentación en la planta baja y utilizar la primera y segunda planta como "actividad complementaria que actúe como motor de conjunto" a través de una única mediana superficie o distintas firmas.

Otra de las líneas de actuación, según ha declarado, es instalar dos áreas gastroculturales en el exterior del mercado, de forma que "sirva de nexo entre la actividad de la plaza con los espacios turísticos y gastronómicos de la ciudad que se sitúan en calles cercanas como Laurel y San Juan".

Esta actuación mantiene la esencia del tradicional mercado de San Blas que "conserva e impulsa el formato comercial de proximidad" pero a través de "un nuevo concepto de confortabilidad" con un tamaño óptimo de los puestos y dependencias auxiliares que puedan dedicarse a consigna de pedidos y zona de recogidas, según ha asegurado.

Por su parte, la consejera de Desarrollo Económico e Innovación ha reconocido que este estudio elaborado por Mercasa es "un punto de partida" para comenzar a trabajar y proponer actualizaciones para lograr "un mercado más moderno y confortable adaptado a los tiempos actuales".

Una reflexión

Según ha recordado, el Gobierno de La Rioja apuesta por el "constante diálogo" con las asociaciones de comerciantes y durante el año 2016 ha proporcionado ayudas a este sector por valor de 1,6 millones de euros con el objetivo de "hacer nuestro comercio más competitivo".

La alcaldesa de Logroño ha adelantado que este "exhaustivo estudio nos va a permitir ahora llevar a cabo una reflexión, conjuntamente con los comerciantes del mercado y una vez conocida tanto su opinión como la de los clientes, para decidir qué intervención conviene acometer".

Según ha reconocido "las formas de consumo han variado" por lo que "debemos adecuar no solo la oferta, sino las condiciones de un edifico histórico, inaugurado en 1930, para que albergue de forma competitiva, con confortabilidad y comodidad, un mercado moderno".

A partir de este "estudio realista de las debilidades y fortalezas del edifico", Gamarra ha asegurado que "ahora es el momento de analizarlo, valorar costes y abordar otros aspectos, como el modelo de gestión o vías de financiación", que según ha estimado, siguiendo el proyecto propuesto por Mercasa, asciende a los dos millones de euros.

Gamarra ha subrayado que la remodelación del mercado de San Blás "se acometerá de la mano de los comerciantes y contando con el mantenimiento de todas las concesiones de puestos están en vigor".

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