La Rioja

San Bartolomé enseña un poco más

Torre y cabecera de San Bartolomé como no se había visto hasta ahora. :: juan marín
Torre y cabecera de San Bartolomé como no se había visto hasta ahora. :: juan marín
  • Las obras dejan exentos los muros de la capilla del Evangelio y de la esquina noreste de la iglesia, a la espera de rehabilitación

  • El derribo del 7 de Rodríguez Paterna descubre 140 metros cuadrados de fachada oculta

Dos meses, de los tres previstos, han sido suficientes para que San Bartolomé enseñe un poco más... tanto como 140 metros cuadrados de muros hasta ahora ocultos. El derribo del número 7 de Rodríguez Paterna, ya finalizado, ha dejado al descubierto la parte de la fachada correspondiente a la capilla del Evangelio y de la esquina noreste, en el entorno desde donde se levanta la torre de la iglesia.

Una imagen desconocida hasta la fecha en pleno Casco Antiguo de Logroño de uno de los hitos que se consideran 'clave' de la futura Villanueva. Dejar exenta la torre del histórico templo recuperando la cabecera original ha pasado del papel al terreno y, testigo de ello, es la excavadora que estos días aún puede verse -ya parada- en el solar resultante, pendiente de la modificación definitiva del Plan General Municipal (PGM).

Una modificación que prevé una nueva calle transversal que comunique Rodríguez Paterna con San Bartolomé -conexión peatonal que ya existió en los años 70, aunque unos metros más al sur-, así como distintas disposiciones para los números impares de la calle. Sin embargo, en plena tramitación y hasta que lleguen las nuevas edificaciones, ahora es cuando se ve la torre más liberada que nunca.

La demolición del último edificio anexo a la iglesia, a la espera de analizar cómo actuar con el vecino número 9 -hoy taller de mármoles y granitos-, permite contemplar desde la calle La Brava la cabecera de la parroquia casi por completo -el palacio de Monesterio, actual sede de la Seguridad Social, también está anexo, y así seguirá dada la protección del conjunto-.

«El número 7 estaba apoyado parcialmente en la iglesia, que la aprovechaba de cimientos y de medianil, y su derribo ha descubierto la esquina a la que se adosaba y que ahora ha sido despejada con su derribo», explica a Diario LA RIOJA Álvaro Navarro, redactor del proyecto de demolición y responsable de la dirección de obra, quien precisa que los trabajos han contado con la pertinente supervisión arqueológica requerida por el Consejo Superior del Patrimonio Cultural, Histórico y Artístico de La Rioja. Todo el proceso, además, ha sido documentado. «Había cierta expectación por ver si aparecía algún lienzo o tramo de la muralla medieval pero, de momento, no ha sido así», precisa Navarro, que en cualquier caso recuerda que ahora es turno para realizar el correspondiente estudio arqueológico del solar despejado.

A la vez que se ejecutaba un derribo «casi manual», los operarios aprovechaban para limpiar, ir consolidando y rejuntar la esquina aparecida con mortero de cal... «No es el resultado definitivo, pues ahora quedaría que la diócesis determinase qué actuación hacer, que pasaría por el tratamiento del muro descubierto para equipararlo al resto de la rehabilitada iglesia y dar continuidad al alero pues con la cubierta hemos adoptado una solución provisional», concluye.

Recordar que el proyecto del entorno de San Bartolomé deja la torre de la iglesia libre por completo desde la base creando una plaza porticada, un espacio peatonal alrededor para facilitar su contemplación, delimitado por las tres fachadas de los edificios colindantes con los soportales típicos de la 'Casa de la Viga'.