La Rioja

Imagen reciente de la Plaza de Abastos de Logroño.
Imagen reciente de la Plaza de Abastos de Logroño. / Justo Rodriguez

Propuestas a vuelapluma para San Blas

  • Aprovechar el turismo de fin de semana, servir a domicilio, albergar un supermercado o una ludoteca, entre las sugerencias de los tenderos

  • Sus comerciantes no tienen claro cómo garantizar el mejor futuro al mercado

Sus inquilinos son capaces de hacer un detallado diagnóstico de los problemas que aquejan al Mercado de San Blas, pero nadie ha dado con la receta que devuelva el pleno rendimiento a esta plaza, antaño centro neurálgico de la capital.

Son casi un centenar las personas que actualmente trabajan en cincuenta puestos de la Plaza de Abastos de Logroño (de los 91 disponibles), la gran mayoría ocupando la planta baja del bello edificio de Fermín Álamo. Y aunque van tirando y se permiten cierto respiro tras pasar lo peor de la crisis, no contemplan con demasiado optimismo el futuro de su plaza a juzgar por la opinión recabada por Diario LA RIOJA.

De entrada, están pendientes de la renovación de las licencias de sus negocios, dado que la concesión finaliza en el año 2021. «El Ayuntamiento no nos dice claro si nos va a renovar, y si no lo sabes no te atreves a invertir y hacer mejoras», nos explican desde el otro lado del mostrador de una pescadería.

También esperan conocer un día de estos el estudio de viabilidad integral llevado a cabo por la empresa pública Mercasa, que les pondrá sobre la pista de qué posibilidades, vías de negocio o actividades complementarias garantizarían el mejor futuro para el mercado.

Su pasado 'glorioso' lo describe así el presidente de su asociación de comerciantes, Ricardo Galilea: «Antes venías a Cadarso a arreglar el reloj, a la plaza a comprar, a Correos a echar una carta... la vida transcurría en el Casco Antiguo. Y no digo yo que todo tenga que estar aquí, ¡pero nada!».

Desde una pescadería próxima insisten en la misma idea, en que «el entorno de la plaza se está quedando muerto; ni tenemos autobuses ni aparcamientos, está todo peatonalizado, se están llevando todos los servicios y la gente que vive en el centro es muy mayor y no gasta dos reales. De niña recuerdo que mucha gente venía de los pueblos, pero ahora ya ni entran a Logroño, se quedan en los centros comerciales».

¿La solución? ¿Qué puede atraer gente al mercado? Es complicado, opina la mayoría, aunque hay quien lanza tímidas ideas.

«Es un sitio bonito y que gusta a la gente, luego tiene potencial», asegura desde su carnicería Ricardo Galilea, partidario de aprovechar el tirón del turismo en la capital durante el fin de semana y, por qué no, servir género a domicilio.

«No puedes comparar esto con un Madrid o un Barcelona, que ofertan hostelería dentro de sus mercados -apunta un charcutero-. Aquí estamos en el centro de la hostelería de la ciudad, los horarios no son compatibles y nadie va a tomar un pincho con un kilo de ternera encima». En cuanto a la opción de abrir sitio a una gran superficie comercial (como Zara en el mercado de San Sebastián) o un supermercado, dice que ya se ha barajado «pero no quiere venir nadie porque esto no reúne condiciones para aparcar». «Hace mucho también se habló de traer el mercadillo -me comenta una pescatera-, pero sus comerciantes no quieren porque no pueden dejar las furgonetas por aquí».

¿Más sugerencias? Un supermercado con productos que no se sirven en la plaza o un espacio de ocio infantil para que los padres puedan dejar a sus hijos mientras toman un vino en la vecina Laurel. Lanzan sus propuesta a vuelapluma, e incluso hay quien las reviste de humor: «Como no pongan un cabaré con cabareteras todo el rato dale que te pego...».

Por último, preguntamos a Ricardo Galilea quién debería liderar el proyecto sobre el futuro del mercado. «Está claro que es un edificio municipal protegido y el Ayuntamiento tiene que intervenir sí o sí, pero los comerciantes también tenemos que poner de nuestra parte y puede haber iniciativa privada a través de ofertas de ocio (como una ludoteca). Pero hay que hacer un proyecto atractivo y poner interés, y puede funcionar como ya funciona en otros sitios, aunque no es fácil dar con la fórmula».