La Rioja

Pajarería Logroñesa pliega sus alas

Santiago y Mª Pilar se han marcado el 31 de diciembre como fecha tope para la liquidación.
Santiago y Mª Pilar se han marcado el 31 de diciembre como fecha tope para la liquidación. / Jonathan herreros
  • La tienda de animales más antigua de la capital riojana echa el cierre por jubilación

  • Santiago Gómez y Pilar Mobellán se hicieron hace más de tres décadas con un negocio surgido de la Feria de la Flor y de la Planta de San Mateo

Pajaritos por aquí, pajaritos por allá... Pajarería Logroñesa, la que con el tiempo se ha convertido en la tienda de animales más antigua de la capital de La Rioja, se traspasa por jubilación. El negocio, surgido de la hoy desaparecida Feria de la Flor y de la Planta de San Mateo y pionero en sus tiempos -junto a Amalric-, ha ido evolucionando con el paso de las décadas y hoy, con casi cinco a sus espaldas, emite trinos de despedida.

«Pena, da mucha pena... No en vano, es parte de nuestra vida; una parte muy importante, además». Santiago Gómez no oculta el cariño por un negocio compartido con María Pilar Mobellán que estos días ha recibido ya las primeras visitas de interesados. Pero sobre todo por el local, ubicado en el número 52 de avenida de la Paz, en una de las esquinas con Albia de Castro -y que antes fue tienda de abonos y autoescuela-.

«La venta de animales, sobre todo de pájaros, no es una transacción comercial al uso. Tienes que saber y conocer pues al cliente hay que decirle qué come, a qué responden determinados comportamientos y ofrecerle una serie de consejos de salud y un asesoramiento lo más completo posible para su cuidado», explican.

De perros gatos y papilleros

A Santiago, de hecho, la afición le viene de pequeño. Nació prácticamente en una vaquería y desde siempre ha tenido perros, gatos, peces y ha criado numerosos pájaros. Canarios, jilgueros, periquitos, loros, cotorras, agapornis... «papilleros criados a mano», según explica, que hacen las delicias de todos los públicos.

Pajarería Logroñesa fue fundada inicialmente por José María Martínez Ciordia, según recuerda el matrimonio, que al principio estuvo ubicada en la plaza de San Bartolomé -junto a la hoy desaparecida Logroñesa de Armas-. Desde entonces, a la cría y venta de pájaros se le fueron sumando el resto de animales de compañía, desde perros y gatos a roedores y reptiles, aunque, tal y como ponen de manifiesto, «empezó como pajarería y prácticamente acaba como tal porque del resto ya no tenemos desde hace tiempo».