La Rioja

Tejados del Casco Antiguo logroñés. :: Jonathan Herreros
Tejados del Casco Antiguo logroñés. :: Jonathan Herreros

Suspenso inmobiliario

  • Más de la mitad de los inmuebles de Logroño no supera la Inspección Técnica de Edificios

  • Un total de 293 edificios han sido sometidos a la ITE en lo que llevamos año, de ellos 151 tienen que hacer reparaciones

Un total de 293 edificios de Logroño han sido sometidos a la Inspección Técnica de Edificios (ITE) en lo que llevamos de año. De ellos, 151 han tenido una evaluación desfavorable; es decir, más de la mitad presentaban problemas en su estructura, «aunque sin riesgo inminente». En la mayoría de los casos, las revisiones han detectado daños en los frentes de las repisas de los balcones, pero también roturas de tejas o humedades de la cubierta por fallos en el sistema de evacuación de aguas pluviales.

Los daños en fachadas y cubiertas, como explican en la Unidad de Rehabilitación del Ayuntamiento, son los previsibles «por la evidente falta de reparaciones periódicas», aunque según su análisis, «los edificios se conservan bien». Advierten, sin embargo, de que se está en un fase inicial y las conclusiones llegarán más tarde. «Todavía no se ha revisado ni la mitad del parque residencial de más de 30 años llamado a pasar la ITE».

De los 3.600 edificios convocados a pasar este «examen» antes de junio del 2018, un total de 1.501 (dato hasta el 8 de noviembre) sí se han incluido ya en el padrón municipal y, por tanto, han presentado ya o están en proceso de pasar la ITE. Esto supone el 41,7% del total. Es decir, el 58,3% está pendiente de ser requerido para someterse a esta inspección que desde el 2014 han pasado 963 edificios (493 con informe favorable y 470 desfavorable).

Desde la Unidad de Rehabilitación se insiste en la importancia de que este procedimiento lo lleven a cabo profesionales competentes (arquitectos y aparejadores) y no caer en las ofertas de Internet. El Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos, según explica su secretario técnico, Roberto Guillén, ha quintuplicado en dos años el número de certificación de expedientes.

Desde su experiencia, los materiales actuales y la profesionalización actual distan mucho de la calidad de las construidas anteriores a 1986: «Estamos viendo canales obstruidos, roturas, desplazamientos de elementos y muchos desprendimientos... que nadie había reparado. El paso del tiempo y la falta de mantenimiento han hecho mella. Ahora la especialización del sector ha influido en positivo».