La Rioja

El embarcadero sigue esperando

Estado actual que presenta la  'charca-embarcadero' del Ebro.
Estado actual que presenta la 'charca-embarcadero' del Ebro. / Miguel Herreros
  • Este espacio en el Ebro continúa inutilizable ante la falta de acuerdo entre Ayuntamiento-CHE

  • El organismo de cuenca responde negativamente al requerimiento municipal y advierte al Consistorio de que no cabe la ejecución subsidiaria propuesta

Todo sigue igual... «igual de mal». «Y lo peor es que va ya para dos años». El embarcadero continúa inutilizable desde las crecidas del Ebro de principios del 2015 y de ello dan fe miembros de la Federación Riojana de Piragüismo, el Club Mansilla y la Hípica Deportiva Militar. El acúmulo de sedimentos de entonces formó dos 'lenguas' de tierra naturales que han terminado por cerrarse, «formando una charca» y cercando una instalación para desesperación de Miguel Ángel Ducrós y otros practicantes de este deporte que se ven obligados a echarse al agua directamente por la orilla agarrándose a las ramas y demás vegetación para no volcar piraguas, kayaks o canoas.

«Tanto tiempo después podemos decir claramente que Logroño no tiene embarcadero», sentencia Ducrós, quien ya en mayo del 2015 elevó una queja común y compartida, pues, no en vano, desde la Dirección General de Extinción de Incendios y Salvamentos se calificaba el embarcadero de «vital importancia» en caso de emergencias en el río. Sin embargo, ni por esas...

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) respondía recientemente al requerimiento del Ayuntamiento de Logroño 'vía resolución de Alcaldía' para acondicionar la orilla izquierda del río en la zona del embarcadero y lo hacía con la Ley del Plan Hidrológico Nacional en la mano. «Las actuaciones en cauces públicos situados en zonas urbanas corresponderán a las Administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo, sin perjuicio de las competencias de la Administración hidráulica sobre el dominio público hidráulico. El Ministerio de Medio Ambiente y las Administraciones autonómicas y locales podrán suscribir convenios para la financiación de estas actuaciones», dejaban caer. Dicho de otro modo, Logroño se ha topado con la CHE.

Se da la circunstancia de que el Ayuntamiento, consciente del problema y siguiendo un informe de Bomberos, requería el pasado septiembre la actuación de la citada Confederación en la zona en el plazo de un mes o, en caso contrario, sería la propia Administración local quien acometería los trabajos «subsidiariamente» -pasando posteriormente la factura-. Y todo ello después de que ya se lo solicitase formalmente dentro del informe de daños de hace ahora año y medio. La misma Confederación, sin embargo, ha respondido que ni la fórmula elegida es la adecuada -no cabe la vía del requerimiento con ejecución subsidiaria entre administraciones, por lo que el acto administrativo en sí no tendría validez- ni mucho menos queda claro que la competencia sea del organismo de cuenca según se desprende de la ley.

La negativa de la CHE tanto en la forma como en el fondo ha llevado a la Administración local a mantener una futura reunión para tratar de buscar soluciones y fórmulas de colaboración para el mantenimiento del cauce en el entorno urbano siempre dentro de la «lealtad institucional».

«Lo del embarcadero no deja de ser algo puntual y consecuencia de un problema más grave, que es que el cauce del Ebro se ha visto alterado tras las sucesivas crecidas, con lo que hay que intervenir y por este ayuntamiento no va a quedar», sentencia el concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor.