La Rioja

«Vivir en la plaza del Mercado te supone tal nivel de decibelios que se hace insoportable»

Más que un problema de ruido, hay quien entiende que estamos ante un problema de forma de vida, de relacionarse entre sí y, por tanto, de modelo de ciudad. Lo entiende el equipo de Gobierno, y de hecho el concejal Ruiz Tutor repetía ayer varias veces la idea de que «quien tiene un problema de ruidos lo sufre y tenemos que hacer todo lo posible por paliarlo».

Lo entiende la oposición, con el PSOE apostando por un plan «más ambicioso y completo» con «más actuaciones preventivas y correctoras» que las planteadas y, en última instancia, una revisión del PGM para aportar y planificar «soluciones globales»; con Cambia Logroño cuestionándose el modelo de ciudad y medidas «que den respuestas reales a los problemas reales de los logroñeses»; con Ciudadanos exigiendo actuaciones «ya» pues el ruido «genera un problema urbanístico, pues donde hay un exceso nadie quiere vivir»; y con el PR+ posicionándose claramente a favor de los vecinos y a los que quiere dar voz una y otra vez.

También lo entienden los hosteleros, que llevan años con «una rigurosa normativa al respecto, muchas veces inaplicable y que deja el problema como responsabilidad exclusiva de bares, cafeterías y cualquier tipo de local y con la Administración mirando para otro lado».

¿Y los vecinos? ¿Qué dicen los vecinos? Diario LA RIOJA se ha puesto en contacto con Reyes Pérez Sanz, vecina de la plaza del Mercado desde hace 20 años. «Vivir aquí te supone tal nivel de decibelios que se hace insoportable», asegura quien ha llegado a marcharse en fiestas de San Mateo ante la creciente actividad en la céntrica plaza. «Una zona en la que todo debería ser positivo, lo negativo viene principalmente por el ruido... y es que no hay fin de semana en la que actos y actividades de lo más variopinto nos revientan los tímpanos en pro y con causas tan dignas como variadas», expone.

Su queja, tras años de «sufrimiento», vendría de la mano de la permisividad municipal y la falta de control. «Ni Ayuntamiento ni Policía Local tienen la sensibilidad necesaria con los ciudadanos, que somos los que hacemos ciudad, y con hechos como los de San Mateo o San Bernabé parece que sólo quieren contentar a los hosteleros». Reyes, quien precisa que con los años quizás sea su nivel de tolerancia el que haya bajado, no entiende el argumento de que «de jóvenes todos lo hacíamos» y denuncia que el Casco Antiguo se ha convertido en una especie de parque temático «donde la gente viene a divertirse, vomita y se marcha».