La Rioja

Los bares de Logroño piden poder colocar terrazas desde las 8 de la mañana

Los bares de Logroño piden poner las terrazas a las 8 de la mañana
/ Antonio Díaz Uriel
  • Bergés reclama soluciones rápidas al Ayuntamiento para el sector «porque éstas no avanzan al ritmo que queremos»

Los empresarios de la hostelería de Logroño quieren un plan estratégico municipal con la intención de hacer compatible el ocio con el derecho al descanso vecinal y afirman que es necesario legislar o modificar ordenanzas para que cuestiones como las terrazas, el ruido y las licencias dejen de señalarlos y ser un asunto de confrontación del sector con los vecinos.

El presidente de la Asociación de Hostelería de la FER, Francisco Bergés, presentó este lunes en una reunión con la alcaldesa una batería de propuestas para ir juntos en la dirección de permitir el desarrollo de esta actividad empresarial y al mismo tiempo poner orden en un ámbito en el que las denuncias vecinales están a la orden del día. «No hemos hecho sino plantear cuestiones que llevamos años pidiendo, pero hasta ahora hemos ido de concejal en concejal sin concretar nada», señalaba en referencia a la necesidad de afrontar con decisión problemas como los ruidos y erradicar sus focos de conflicto, como la recogida del vidrio.

«En el tema del ruido estamos dispuestos a echar una mano, pero este es un problema de todos. Nuestros locales cuentan con medidas muy restrictivas, cumplimos todas las normativas, con dobles puertas, insonorización..., pero siempre se nos mira a nosotros», se defiende y asegura que en el tema de la convivencia con los vecinos los hosteleros quedan siempre como los malos de la película, cuando en muchas ocasiones ellos no pueden hacer nada: «Si el cliente está en la calle y es un maleducado, nosotros no podemos actuar, en todo caso tendrá que aparecer la Policía...», lanza a modo de ejemplo y en referencia a la urgencia de «aportar ya soluciones porque estas no avanzan al ritmo que queremos».

Las medidas

Entre las medidas que se plantearon con el visto bueno de Bergés estaba «un plan de recogida de vidrio diaria por zonas y que respetará los horarios de los vecinos». Este sistema, a su juicio, sería más práctico que el barajado de recogida de 'puerta a puerta' y que les obligaría a reservar un espacio en el local para guardar el contenedor, «con lo caro que está el metro cuadrado de suelo». En la actualidad, dice, deben salir de madrugada como los demás para arrojar las botellas una a una al 'iglú' verde. «Igual son las dos de la mañana y, claro, esto ocasiona molestias.», razona.

Otra demanda de los hosteleros tiene que ver con el horario para el montaje y desmontaje de las terrazas, en la actualidad sólo autorizado a partir de las 9 de la mañana. «Nosotros queremos que sea desde las ocho. A esa hora cualquier obra ya está en marcha y haciendo ruido...», protesta al tiempo que insiste en la necesidad de determinar qué sujeciones de las terrazas deben ser las permitidas, si ancladas en el suelo, en tarima... lo que les evitaría denuncias vecinales. El portavoz de hosteleros también se queja de las restricciones de horarios, «que nos obligan a cerrar a las doce de la noche, cuando a las dos de la madrugada hay tiendas de ultramarinos, y no exclusivamente 'chinos', que están vendiendo alcohol».

Bergés enfatizó sobre estos asuntos en el transcurso de la reunión con la alcaldesa. El Gobierno municipal declinó este lunes manifestarse sobre el encuentro «por tratarse de un asunto de interés interno».