La Rioja

Gamarra 'invita' a la oposición a abordar la financiación para garantizar las inversiones

  • La alcaldesa, ante las dudas de PSOE y C's, tiende la mano para afrontar el préstamo del soterramiento sin que su devolución hipoteque a Logroño

Una invitación y dos manos tendidas. Las seis horas de la segunda jornada del primer Debate sobre el estado de la ciudad de la legislatura, al margen de la esperada confrontación política, dejaron sobre la mesa dos propuestas del equipo de Gobierno, especialmente ante las dudas de PSOE y de Ciudadanos, a las que ahora deberá dar respuesta la oposición en bloque.

La alcaldesa, Cuca Gamarra, 'invitó' a todos los grupos políticos del Ayuntamiento a colaborar y a seguir trabajando juntos para hacer de Logroño «un proyecto compartido» en el que, «desde la diferencia y el respeto, todos tenemos algo que aportar». Y, como prueba de ello, planteó abiertamente la necesidad de «sentarse» para abordar un futuro modelo de Financiación y de Policía Local que trascienda legislaturas ante las dificultades del presente.

«Habrá a quien le parecerá poco lo hecho, pero en realidad es mucho... No tenemos ninguna varita mágica», replicó en varias ocasiones la regidora local a las distintas intervenciones de los portavoces municipales. Tanto que propuso -en respuesta al PSOE, primero; y a C's, después-, estudiar de forma conjunta la forma de garantizar unos niveles de inversión pública en los próximos años cumpliendo con las obligaciones derivadas del préstamo del soterramiento.

Y es que, tal y como advirtió la portavoz socialista, Beatriz Arraiz, la devolución del crédito -que ya se ha iniciado- podría hipotecar el resto de proyectos y obras en la ciudad. «¿Cree usted que el próximo año, ejercicio en el que debemos devolver la cantidad de 9,6 millones de euros y pagar además la nueva estación de autobuses, podremos destinar aparte 22 millones de euros para inversión pública?», cuestionó el principal partido de la oposición. Las dudas respecto a la venta de suelo presupuestada, en cualquier caso, fueron compartidas por Cambia Logroño, C's y PR+.

Arraiz dejó claro que es el momento de realizar una «planificación seria» de las inversiones de la ciudad y Gamarra, aunque en respuesta al 'naranja' Julián San Martín, habló de alcanzar un 'acuerdo marco' para analizar «cómo afectará a Logroño el hacer frente a las obligaciones derivadas de la integración del ferrocarril» de cara a «mantener la actividad y el crecimiento» de la capital.

Y todo ello a la espera de la tan traída y llevada refinanciación del crédito sindicado del soterramiento -muy criticado también por Cambia Logroño y PR+-, por la que interpeló el PSOE, y a lo que Gamarra respondió que todo está pendiente de que en España haya Gobierno, pues todo lo que concierne al proyecto de integración del ferrocarril se escapa, a su juicio, del actual Ejecutivo en funciones.

De la misma manera, y después de que el PSOE hiciese su apuesta por un modelo de Policía Local «comunitaria, a imagen y semejanza del ya implantado en otras ciudades españolas con más funciones que la ya desfasada policía de Barrio», la primera edil logroñesa también propuso «sentarnos» para analizar el modelo policial «que queremos, sea comunitario o de proximidad», pues, en su opinión, «quizás las diferencias sólo sean cuestión de adjetivos».

La alcaldesa, a lo largo de toda la mañana, mantuvo rifirrafes con todos y cada uno de los grupos políticos. Beatriz Arraiz, del PSOE, llegó a recomendarle en un momento dado que dejase «de vender el superávit, pues el Ayuntamiento no es una empresa», y Cuca Gamarra se retrotajo hasta la legislatura del 'bipartito' de PSOE y PR para recurrir al viejo 'mantra' popular de la herencia recibida.

Gonzalo Peña, portavoz de Cambia Logroño, dejó claro que su modelo no es el del PP, «pues las 11.600 personas que nos votaron lo hicieron con el mandato claro de poner a las personas y al medio ambiente en el centro de las políticas municipales». «Su proyecto se mueve entre el populismo y el comunismo», obtuvo por respuesta de la alcaldesa -saliendo Grecia y Venezuela a la palestra-.

Julián San Martín, portavoz de Ciudadanos, se desmarcó del PP diciendo que «tenemos un acuerdo de investidura, no de gobernabilidad» y dijo no compartir «la ciudad del PP». Gamarra, aun con tono conciliador, dijo que se están haciendo las cosas «razonablemente bien» y que en esta legislatura «se nos examina a todos» apelando al mismo tiempo a la «responsabilidad de cada grupo».

Rubén Antoñanzas, portavoz del PR+, quien giró el atril central para dirigirse a la alcaldesa -que quedaba detrás y que rehusó cambiarse de sitio tal y como pidió el regionalista-, acusó a la misma de usar el ayuntamiento «como trampolín político» y, sobre todo, «de no estar». Gamarra le tachó de demagogo y le recordó la 'mochila' del PR+, esculturas incluidas. «Usted fue la beneficiada de su desaparición», espetó.