La Rioja

El estado de Logroño se debate a pie de calle

El estado de Logroño se debate a pie de calle
  • Diario LA RIOJA reúne a entidades, organizaciones y asociaciones de distintos ámbitos de cara al primer debate de la ciudad de la legislatura

  • Más allá del rosa del equipo de Gobierno o del negro de la oposición, la ciudadanía matiza el color de la situación de la capital riojana

Logroño se prepara para el Debate sobre el estado de la ciudad, el primero de la legislatura con el Ayuntamiento políticamente más plural de la historia, y la sociedad, tanto o más diversa, alza la voz y pide la palabra. Diario LA RIOJA reúne de cara a la cita de este lunes y este martes a entidades, organizaciones, asociaciones y colectivos de diversos ámbitos, que a pie de calle matizan la tonalidad de la situación por la que atraviesa la capital riojana entre el color de rosa que generalmente exhibe el equipo de Gobierno local y el negro con que lo tiñe la oposición.

relacionado

A buen seguro que parte importante del debate se centrará en la economía y el empleo... o directamente en la crisis y sus consecuencias. Florencio Nicolás, director general de la Cámara de Comercio e Industria de La Rioja, asegura que hay recuperación, pero que «aún es débil y lenta». Y es por ello por lo que considera fundamental seguir favoreciendo el crecimiento económico, asentando las bases de un ambiente favorable para seguir avanzando. La apuesta por la internacionalización, con misiones comerciales a distintos países, se antoja fundamental para el tejido empresarial local.

«Se debe reforzar el trabajo que se está realizando y si algo funciona, que se mantenga», explica quien pone como ejemplo a Logroño Punto Comercio, donde Ayuntamiento y Cámara tratan de potenciar y difundir el comercio minorista. «Se ha convertido en un punto de confluencia con gran participación, con 2.800 comercios participantes en las campañas de los 2.300 censados, lo que quiere decir que repiten», destaca.

Políticas de bonificaciones fiscales y de agilidad en la tramitación burocrática son claves a su juicio y según exponen pequeñas y medianas empresas. La otra parte de la ecuación, la de los trabajadores, la aporta José Antonio Bazo, delegado sindical de UGT y miembro de la Junta de Personal del Ayuntamiento capitalino. En su opinión, y respecto al empleo público, retomar las OPE tras años de no convocatoria deben marcar el camino. Otra cosa serían las empresas auxiliares y subcontratas de la Administración local, «todo lo externalizado». «Estamos intentando crear una mesa de trabajo donde los sindicatos seamos capaces de garantizar mejores condiciones laborales en los concursos y adjudicaciones municipales», cuenta. Y peor aún en relación a la empresa privada. «Las condiciones fuera no sólo no han mejorado, sino que han empeorado y eso es perfectamente constatable».

Economía y empleo adquieren quizás otro punto de vista que el de empresa, autónomos y trabajadores desde la realidad que a diario vive una organización como Cáritas. Luis Lleyda, director de la Diocesana en La Rioja, asevera que su visión nace en la calle, «donde las situaciones negativas y de mayor necesidad están y son reales». «Quienes mejor conocen la situación somos los que trabajamos en la calle, vemos que se han hecho esfuerzos desde la Administración, no lo vamos a negar, pero pedimos más porque se necesita mucho más», concluye. Lleyda pone de manifiesto la «creciente desigualdad entre los que más y los que menos tienen», y considera que debe consolidarse el sistema de ayudas de emergencia social incidiendo especialmente en la vivienda y en la pobreza energética. «Hay que buscar recursos donde no los haya, y quizás quitar presupuesto de cosas menos necesarias y centrarnos en la atención de las personas, pues hay dramas humanos que requieren de todos nuestros esfuerzos y nosotros llegamos donde llegamos», dictamina el director de la ONG.

Desde la Federación de Asociaciones de Vecinos, por su parte, se quiere poner el acento en los barrios y los servicios para quienes los habitan. Mª Ángeles Matute, su presidenta, tras tomar el pulso al conjunto de asociaciones zonales, confía en que se aborden temas pendientes y 'claves' pese a que Logroño, «en general, avanza». «Se hacen cosas, eso nadie lo pone en duda, pero siempre hay otras que mejorar», falla. Deterioro y mal estado del asfaltado en calles de cada barrio, problemas de seguridad por un tráfico que debería mejorarse y una doble fila que parece no tener fin, falta de iluminación, ausencia de dotaciones en la periferia frente al centro y ruidos, muchas quejas por ruidos, son temas que, a su juicio, no pueden demorarse al ser precisamente «los que hacen ciudad». «Lo cierto es que ahora, con un gobierno en minoría y hasta cuatro partidos en la oposición, es más fácil forzar acuerdos en pro del beneficio de todos», cree.

Y si los vecinos hablan de hacer ciudad, los arquitectos lo hacen de urbanismo. Borja López, secretario de la Agrupación de Arquitectos Urbanistas del COAR, piensa que, por lo general, la paralización de la construcción y la caída del ladrillo debería haberse aprovechado para repensar la ciudad. «No es cuestión de este año, sino que ya llevamos varios sufriendo una crisis que ha afectado especialmente a la construcción... Logroño creció mucho y debería haberse continuado con la revisión del PGM para poder prever cambios medianamente planificados», expone López, quien cree que el estallido de la burbuja inmobiliaria sirvió para evitar «aberraciones». «Ahora toca centrarse en los barrios que ya existen, especialmente los 'viejos', para mejorarlos e igualarlos al menos con los nuevos», afirma desde un colectivo que pretende participar en un debate en el que, pese a afectar a todos, las decisiones dependen -y son tomadas- de -por- la clase política.

Logroño son sus calles, sus plazas y sus parques, pero también sus gentes y las manifestaciones que llevan a cabo. El Ateneo Riojano es una institución cultural fundada para fomentar las artes, las ciencias y las humanidades en La Rioja, cuyo presidente, Carlos Álvarez, aspira a su total apertura a la sociedad. «Desde el punto de vista cultural siempre me ha dejado perplejo una actividad cultural tan apabullante con entidades, asociaciones y colectivos organizando cosas continuamente», destaca. «El papel del Ayuntamiento debe ser el de facilitar y propiciar todo ello», sentencia. «La salud cultural de la ciudad es notable, si bien con puntos 'negros' mejorables como el CCR o la falta de iniciativas museísticas más modestas con la ciudad, el Camino o el libro como protagonistas», dice quien echa de menos recuperaciones como el monte Cantabria, el yacimiento de Valcuerna-Valbuena o, sencillamente, aprovechar mejor los contenedores culturales sin casi contenidos «que existen».

De aprovechar mejor los recursos existentes habla también Lidia González, representante por la Facultad de Ciencias Empresariales en el Consejo de Estudiantes de la UR. «Ya sabemos que los jóvenes tenemos que buscarnos las castañas por nosotros mismos, pero que nos digan dónde están», lamenta. González entiende que la ausencia de espacios para estudiantes o los horarios de la biblioteca Rafael Azcona, por ejemplo, dejan mucho que desear. Piden participar y que se les tenga en cuenta en la toma de decisiones. «Los jóvenes necesitamos oportunidades y lo cierto es que se echan en falta», concluye.