La Rioja

Un juego que acabó en sangre

Caseta fabricada en chapa de hierro perforada en la que se hirió el menor al trepar. :: fernando díaz
Caseta fabricada en chapa de hierro perforada en la que se hirió el menor al trepar. :: fernando díaz
  • Un niño se amputa parte de un dedo con una rejilla en la plaza Primero de Mayo

  • El menor metió la mano en el enrejillado metálico del respiradero del parking al tratar de escalar para recuperar el balón que se le había quedado colgado

Un niño que jugaba en la plaza Primero de Mayo se seccionó el martes pasado parte de un dedo cuando intentaba trepar por una pared de chapa perforada para recuperar su balón. El hecho, ocurrido en torno a las 6 de la tarde, sucedió al ir a por la pelota, que se había quedado colgada en el tejadillo de la caseta metálica que ejerce de respiradero del aparcamiento subterráneo. El menor metió la mano en el enrejillado de la instalación, de tres metros de altura, pero quedó atrapado sin remedio y sufrió serias heridas en su mano.

Tras recibir el aviso de los vecinos, los servicios de emergencias se desplazaron con rapidez hasta el lugar, junto a la fuente de los chorros. Allí mismo, el menor fue atendido en el interior de una ambulancia para tratar de contener la hemorragia por las heridas sufridas en su mano izquierda. Tras comprobar el estado del corte, el niño fue trasladado al Hospital San Pedro.

Mientras, una de las labores de urgencia fue tratar de localizar y recuperar la parte seccionada del dedo, de alrededor de un centímetro, para tratar de reimplantárselo. Sin embargo, el trabajo de los bomberos, que accedieron al interior del parking para su localización, resultó infructuoso por lo que, finalmente, no se pudo reconstruir el miembro afectado.

La plataforma de vecinos de Primero de Mayo recibió la noticia «como esperándola».Ayer la sensación entre ellos era que el accidente se podía haber evitado.

De hecho, entre las peticiones presentadas al Ayuntamiento de Logroño sobre la insuficiencias de las obras detectadas en la plaza tras la reforma, figuraba en uno de sus puntos las celosías de los módulos de aireación ante el riesgo de «cortes y atrapamientos» que entrañan. «Lo habíamos denunciado y, lamentablemente, el tiempo nos ha dado la razón. Estaba cantado que, antes o después, iba a ocurrir un accidente», se lamentaba ayer José Luis Gil, uno de los portavoces de la plataforma vecinal, que confiaba en que esta y otras deficiencias detectadas se solventen «con la mayor celeridad».

«Éste era uno de los peligros sobre los que alertábamos, pero también nos preocupa el riesgo de la rampa de acceso al parking, donde, pese a un anuncio que lo prohibe, los niños tienen la costumbre de jugar al fútbol cada día», advertía ayer.

Supervisión municipal

Tras el suceso del pasado martes, el Ayuntamiento confirmó ayer que supervisará la zona y adoptará las medidas necesarias para reforzar, si es necesario, la seguridad de los respiraderos de los garajes.

Fuentes municipales confirmaron ayer a Diario LA RIOJA una próxima visita de técnicos municipales para que determinen si es necesario proceder a la sustitución de la estructura para evitar nuevos riesgos.

Todas las bocas de ventilación del garaje repartidas en la Plaza Primero de Mayo están fabricadas en chapa de hierro perforada, pero sus dimensiones varían en función de su ubicación. La instalación en la que el pequeño, de unos 10 años, -aunque ninguna fuente consultada supo facilitar su edad exacta ni otros datos personales- caló el balón tiene una altura de 3,5 metros.