La Rioja

Otro buitre, esta vez en Valdegastea

El agente, las técnicos y el ave ya presa. :: D.M.A./M. H.
El agente, las técnicos y el ave ya presa. :: D.M.A./M. H.
  • «Son jóvenes que no tienen experiencia y, si están cansados y ven un tejado, se posan ahí hasta que les da de nuevo por volar», explica un agente forestal

  • El ejemplar, de apenas unos meses de vida, fue atrapado y trasladado a La Fombera

Un nuevo buitre apareció el pasado domingo en Logroño. Hace poco más de una semana fue encontrado un ejemplar similar herido junto a la carretera LR-111, en el término municipal de Castañares de Rioja, y en los últimos años también han aparecido otros en la capital riojana. En el 2012 fue capturada una de estas aves rapaces en el barrio de La Cava tras sobrevolar el parque San Adrián y en el 2013 fue atrapada otra en Cascajos, después de encaramarse al balcón de una vivienda de la calle Lope de Vega.

El nuevo buitre leonado fue visto el domingo por la tarde en el barrio Valdegastea, en el tejado del edificio del número 18 de la avenida de Francia, esquina con la calle Gran Bretaña. Parecía un ejemplar joven, desorientado y cansado, algo que se confirmó ayer, cuando un agente forestal y dos técnicos de la Dirección General de Medio Natural de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente lograron atrapar al animal en torno a las 10.30 horas y trasladarlo al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre La Fombera. Según informó el Gobierno de La Rioja, el buitre es leonado y permanecerá en La Fombera quince días, hasta que se recupere, para, posteriormente, volver a ponerlo en libertad. El ejemplar estaba visiblemente «despistado y algo desnutrido, algo que sucede con cierta frecuencia con especímenes subadultos como es éste».

De hecho, al tratar de alimentarlo, ya en cautividad, los técnicos se percataron de que el ave rapaz apenas sabe alimentarse debido a su temprana edad, pues calculan que ha nacido este mismo año. «Son buitres jóvenes que no tienen experiencia, ven una ciudad y, si están cansados y ven un tejado, se posan ahí hasta que les da de nuevo por volar», explicó el agente forestal después de atrapar al animal.

Aunque no se sabe de dónde procede, se estima que ha podido acercarse desde la sierra, donde se crían. «Éste no tendrá más de un año y habrá empezado a volar en agosto», estimó el agente forestal que dirigió la operación. En La Fombera lo alimentarán y, «cuando esté bien físicamente, lo soltaremos otra vez».