La Rioja

Jesús Martínez, párroco de Yagüe, programa el reloj (a la izquierda) y señala la campana de la iglesia El Salvador. :: MIGUEL HERREROS
Jesús Martínez, párroco de Yagüe, programa el reloj (a la izquierda) y señala la campana de la iglesia El Salvador. :: MIGUEL HERREROS

Salvados por la campana

  • Jesús Martínez, párroco de El Salvador, explica que «es un reclamo muy sencillo» que permitirá tocar por los difuntos y en bautizos, bodas y fiestas

  • La iglesia de Yagüe, Valdegastea y El Arco recupera el repiqueteo y ofrece las horas

LOGROÑO. Nunca habían sonado las horas en el barrio de Yagüe, ni con el primer campanario de la iglesia construida en 1959 con el párroco Ricardo Gil ni con el segundo y actual templo, construido en 1994 por Gerardo Cuadra con Rafa Ojeda como sacerdote. Lo que sí había era campanario, pero hace años que no repiqueteaba. La campana la heredó la nueva iglesia de la antigua, que sufría de humedades y goteras a causa de situarse, como todo el barrio, en zona pantanosa. De hecho, hasta los años 60, Yagüe era el barrio del barro y eliminarlo fue una de las principales reivindicaciones de los vecinos durante años.

Como curiosidad, la actual iglesia El Salvador fue construida sobre el antiguo y original campo de fútbol, que acostumbrada a recibir a los futbolistas en forma de lodazal. Su campana luce ahora en un lugar «estratégico», «como espadaña», sobre la escultura de El Salvador cincelada por Miguel Ángel Sainz. Después de ser reinstalada en 1994, se estropeó. Hace tres años el párroco actual, Jesús Martínez, recuperó su sonido, pero volvió a sufrir una avería que la había dejado muda. Pero desde el pasado 7 de septiembre vuelve a repiquetear gracias a la intervención de Sonería San Román.

«Aunque antes ya estaba un poco automatizada, lo que hemos hecho ahora, al margen de repararla, es electrificarla para que toque todas las horas diurnas y el Ángelus», explica Jesús Martínez. En realidad, el nuevo sistema del campanario permite también tocar con motivo de bautizos, bodas y funerales, aunque -por fortuna en el último caso- todavía no ha sido necesario y no se han podido estrenar esas melodías.

De 9 a 22 horas

La campaña de Yagüe da las horas desde las 9 hasta las 22. «Había gente que, al no oír la campaña, la añoraba. Y yo tenía la idea de hacerla voltear, que ofrece más posibilidades que sólo el martilleo, pero la idea también era que diera las horas», reconoce Jesús, quien cree que, con esta novedad, la vida de su parroquia cambia: «Antes yo daba unos toques por los difuntos o cuando había una fiestas pero, ahora, de forma automatizada, va a permitir que suenen unos toques programados y va a tener más repercusión, así la gente va a poder saber si alguien ha muerto y estamos oficiando el funeral, o si hay una fiesta importante».

Ideas no faltan. Hay quien ya ha sugerido que en Nochevieja se podrían dar las doce campanadas y celebrar el Año Nuevo entre los vecinos. «Es un reclamo muy sencillo, porque la campana es pequeña y no está muy alta. Y, según el viento, se oye en P y El Arco. Los tres barrios están unificados en esta parroquia. Por eso yo quería haber colocado más campanas, pero eso es mucha inversión y aún estamos en crisis», razona Jesús Martínez.