La Rioja

Daniela juega como los demás

Los padres de Daniela columpian a su hija en el parque de Los Lirios arropados por sus vecinos del barrio de Logroño. ::
Los padres de Daniela columpian a su hija en el parque de Los Lirios arropados por sus vecinos del barrio de Logroño. :: / Juan Marín
  • David y Jerusalén son padres de una niña de 2 años con triparesia que solicitaron al Ayuntamiento de Logroño un columpio adaptado a discapacitados

  • El parque de Los Lirios adapta su zona de juegos tras la petición de los vecinos

LOGROÑO. Es un lunes cualquiera por la tarde y el parque de Los Lirios de Logroño está repleto de niños. Hay jolgorio. Los padres hablan de cosas de mayores sentados en los bancos que rodean la zona de juegos mientras los niños corren, gritan, se columpian y se lanzan por el tobogán... Algo sencillo. Sin embargo, es uno de los primeros días en los que David y Jerusalén pueden disfrutar del parque con su hija Daniela, que sufre triparesia y necesita un columpio adaptado.

«Antes era prácticamente imposible columpiar a Daniela y disfrutar con los otros niños, era inviable y terminábamos por dar un paseo. Y te frustra», confiesa el padre, David Ruiz. Durante una terapia a la que asistieron en Vitoria, junto al centro al que acudían, descubrieron un parque específico para niños con discapacidad, con luces, sonidos y un columpio adaptado. «Todas las tardes, al salir de la terapia, íbamos a montar a Daniela en el columpio», recuerda la madre, Jerusalén Martínez, porque en los de Logroño su hija no podía montarse sola.

Entonces recogieron 3.583 firmas para solicitar un columpio igual en Los Lirios, donde viven. En los presupuestos participativos del Ayuntamiento de Logroño el barrio Los Lirios aportó 638 solicitudes para adaptar los columpios para niños discapacitados, además de otras 3.514 en total para todos los parques logroñeses. La iniciativa se convirtió en una moción de Ciudadanos que fue aprobada en julio por unanimidad en el pleno municipal del Ayuntamiento de Logroño. Aunque C's marcaba la actuación «de manera inmediata y en el plazo de tres meses», el equipo de Gobierno anunció que se haría «progresivamente». Y este mes de septiembre ya se ha instalado el columpio adaptado de Los Lirios, el tercero de la ciudad después de los ya existentes en los parques Miguel Hernández y Felipe VI, aunque este último, explica David Ruiz, «está mal colocado y los niños con discapacidad no se pueden montar con seguridad en él».

«Ahora ya tenemos un juego que podemos utilizar y nos podemos quedar para compartir el rato con los demás», afirma David. De alguna manera, tan evidente, tan sencilla, pero que ha costando tanto conseguir, la vida les ha cambiado un poco a mejor.

De esta forma logran la integración de su hija con los demás niños del barrio. Porque, además, Daniela disfruta del columpio como si fuera una montaña rusa, ríe a carcajadas cuando su padre empuja el columpio y tanto a su madre como a él, como a cualquiera, se le cae la baba observándola. En esos momentos saben con seguridad que Daniela es feliz. Algo impagable. «Le gusta mucho. Todo lo que sea movimiento le gusta», señala la madre.

«Ha sido rápido pero es algo que debería estar en todos los parques. No sé lo que cuesta, pero es bastante sencillo de adaptar», explica David. Ahora les queda otra lucha, la de las ayudas: «Hay muy pocas y las terapias especializas son escasas. Tenemos que ir fuera y son privadas, de pago, y caras. La fisioterapia que nos ofrecen aquí es escasa en tiempo». No obstante, los padres de Daniela tienen algo de lo que presumir: «Nos sentimos muy orgullosos del barrio que tenemos, del apoyo y de lo que quieren a nuestra nena».