La Rioja

El acusado, el 12 de agosto del 2014, a la salida de los juzgados tras declarar ante el juez. :: juan marín
El acusado, el 12 de agosto del 2014, a la salida de los juzgados tras declarar ante el juez. :: juan marín

El acusado del crimen de Ronda de los Cuarteles se enfrenta desde hoy a quince años de prisión

  • Un jurado popular deberá decidir sobre la inocencia o culpabilidad de F. J. C. F., imputado por la muerte de su pareja, a quien habría asestado varias puñaladas

El acusado del crimen de Ronda de los Cuarteles se enfrentará desde hoy y hasta el próximo 4 de octubre a quince años de cárcel y al pago de una indemnización de 150.000 euros a los familiares de la víctima por supuestamente matar a su pareja, un hombre que habitualmente vestía de mujer, asestándole al menos cuatro puñaladas.

Un jurado popular deberá decidir sobre la inocencia o culpabilidad del procesado, un hombre de 45 años y de nacionalidad suiza, a quien la Fiscalía imputa un delito de homicidio con agravante de parentesco

Los hechos, que serán juzgados por el procedimiento del jurado -el segundo que se celebra este año- se remontan al 8 agosto del 2014. Ese día la policía localizaba el cadáver de un hombre travestido tendido en el suelo y sobre un gran charco de sangre en su domicilio, en el segundo piso del número 15 de la calle Ronda de los Cuarteles de Logroño.

La víctima, C. I. J. M., -también conocida por los alias 'Yulissa' y 'Melissa'- y el acusado mantenían una relación de pareja que arrancó en el 2008 y aparentemente se consolidó en julio del 2013 cuando empezaron a convivir de alquiler en la mencionada vivienda de Ronda de los Cuarteles. Además, en ocasiones, compartían el piso con otras parejas, aunque desde julio del 2014, apenas unas semanas antes del crimen, vivían solos.

Aunque el hallazgo del cuerpo fue el 8 de de agosto, según detalla el fiscal en su escrito de acusación, los hechos ocurrieron 4 días antes. Sobre el mediodía, la víctima, C. I. J. M, «un hombre que se sentía, vestía y se comportaba como mujer y que incluso llevaba implantes mamarios, se enzarzó en una discusión con su pareja». En un momento, el acusado, F. J. C. F., que se encontraba de frente a la víctima y empuñaba un cuchillo de cocina de unos 19 centímetros de largo y unos 4 centímetros de ancho, «con gran fuerza y de forma reiterada» le asestó al menos cuatro cuchilladas a su pareja. Todas ellas en la zona del tórax, a la altura del corazón.

En uno de estos embistes llegó a extraerle el implante mamario del lazo izquierdo.

Para la Fiscalía, el procesado «actuó con decidida intención de matar a su pareja, llegando a introducir el cuchillo en toda su longitud hasta la empuñadura dentro de la cavidad corporal de C. I. J. M.». Las heridas le provocaron la muerte al perforarle el corazón, lo que le produjo un shock hemorrágico.

Después de que supuestamente cometiera el crimen, el acusado abandonó el domicilio y se dirigió a la estación de tren de Logroño y desde allí a León, con transbordo en Valladolid, donde residía su hermano con su pareja.

El crimen no se destapó hasta cuatro días después. La mascota de la pareja dio la voz de alarma. El perro llevaba varios días lloriqueando y sus quejidos despertaron las sospechas de los vecinos. Tal es así que alertaron a la policía y a los bomberos y fueron estos últimos los que al intentar alcanzar el piso desde el exterior vieron el cadáver del travesti en el interior de la vivienda. El acusado fue detenido un día después, el 9 de agosto, cuando un policía local fuera de servicio le localizó merodeando por las inmediaciones de la casa en la que había convivido con el travesti.