La Rioja

FERIAS Y FIESTAS DE LOGROÑO DE 1956

La Fiesta de la Vendimia cumple su sesenta aniversario, mimetizada con las tradicionales ferias de acción de gracias que, desde la Edad Media, ha celebrado ancestralmente Logroño siempre en el mes de septiembre. En 1957, con la excusa de exaltar el mundo del vino de Rioja, trazó la autoridad competente un concienzudo lavado de cara que, en realidad, no hacía sino adoctrinar algo tan inocuo y popular como unas fiestas con el ideario político y religioso del nacionalcatolicismo. En realidad, el pisado de la uva y el ofrecimiento del primer mosto a la Virgen de la Valvanera no eran sino una remembranza del acto de entronización de la patrona de La Rioja, que tres años antes había presidido el generalísimo Franco y su esposa Carmen Polo en la misma Concha del Espolón.

Hace seis décadas, el cartel de San Mateo («Ferias y Fiestas del 20 al 25 de septiembre de 1956», rezaba la leyenda) no distaba mucho de los impresos durante los años posteriores bajo la nueva marca de la Fiesta de la Vendimia; carteles que, por cierto, hasta el próximo día 30 se pueden contemplar en la muestra que acoge la sala de exposiciones del Ayuntamiento. Aquella alegoría festiva de 1956 dibujaba una pareja ataviada con el traje típico riojano, a lomos de un majestuoso corcel y con el skyline logroñés como telón de fondo.

Aún permanecía soliviantada la ciudad por los ecos del rodaje de Calle Mayor, que el 30 de noviembre se estrenaría en el cine Avenida para disgusto del 'pensamiento único'. El 24 de septiembre, el Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway, acompañado por su esposa, Mary Welsh, y el diestro Antonio Ordóñez, visitaba la capital y disfrutaba de una corrida de toros. También abrían sus puertas dos clásicos de la gastronomía y el ocio capitalinos: Pastelería Iturbe y Restaurante Iruña.