La Rioja

Montaña desde la playa

Jonathan Jiménez
durante el ultratrail de
Chamonix (Francia). :: L.R.
Jonathan Jiménez durante el ultratrail de Chamonix (Francia). :: L.R.
  • Jonathan Jiménez Logroñés en México

Los aficionados riojanos al 'trail' se sorprendieron al descubrir que un logroñés competía de forma independiente en algunos de los más exigentes ultras de la temporada logrando notables marcas. En la Ehunmilak fue décimo y en el Km. Vertical de Brieva, sexto, además de completar la Transvulcania y la UTMB del 2015. Quizá lo más curioso es que todas estas pruebas las realizó estando de vacaciones en España, porque el logroñés de 36 años Jonathan Jiménez Amilburu vive en Los Cabos (México) desde el 2006. «Un lugar muy bonito pero no muy buen sitio para entrenar montaña porque es playa», dice.

Es diplomado en Nutrición Humana, pero «una combinación de casualidad y suerte me llevó a trabajar como guía» en el parque Cabo Adventures, y afirma que «el ritmo de vida de México me cautivó». Siempre practicó deporte y concebía la montaña por separado hasta hace seis años, «cuando empezó a tener sentido para mí correr y competir en montaña, supongo que fue algo natural». Su primer 'ultra' fue en el 2011 en México, sin haber completado un maratón antes siquiera, en el 2014 fue segundo en el 'skyrace' Malinche y el año pasado venció el Ultramaratón de Los Cabos.

«Me enganché», confiesa, aunque reconoce: «Mi experiencia competitiva no es muy amplia, pero sí es intensa». «Lo que realmente me motiva son los 'ultras', me parece que sólo ponerse en la línea de salida de una carrera así es de una valentía admirable», opina. Ahora compite junto a Ricardo Mejía, Jornet, los Tarahumanas. Jonathan vive en la punta de la península Baja California, a nivel del mar, por eso competir le supone un gran desplazamiento y desembolso económico, además del esfuerzo debido a la aclimatación: «Siento mucho la diferencia de altura, casi todas las carreras de montaña de México son a más de 2.500 metros y siento que nunca puedo rendir».

También forma parte del Cabo Fitness Club y del equipo de triatlón Tritones de Los Cabos, que le ayudan en los entrenamientos. No obstante, afirma que su pasión, «lo que me mantiene motivado», es la montaña. «La Sierra de la Laguna fue la que me forjó como corredor. Pasas varias horas solo, aquello está plagado de serpientes de cascabel y no tienes cobertura en el teléfono móvil, así que siempre hay una carga extra de estrés mental», admite Jonathan.