La Rioja

Las riberas del Ebro aguardan ya su turno

Troncos, cuando no árboles, de grandes dimensiones cortan los caminos... que incluso esconden 'sorpresas' del tipo de un sofá rojo abandonado aunque en uso. :: juan marín
Troncos, cuando no árboles, de grandes dimensiones cortan los caminos... que incluso esconden 'sorpresas' del tipo de un sofá rojo abandonado aunque en uso. :: juan marín
  • El entorno del río a su paso por Logroño demanda mantenimiento y limpieza a la espera de la CHE

  • Troncos y ramas caídas, materiales arrastrados, senderos impracticables y suciedad... Diario LA RIOJA recorre parte de las orillas, cuyo estado «puede y debe mejorar»

Logroño. El Camino Natural del Ebro, el sendero de gran recorrido que comienza en Fontibre, donde nace el río, y lo recorre a lo largo de 1.280 kilómetros hasta su desembocadura en el Delta del Ebro en Riumar, encontraría en Logroño su punto más cómodo. Y es que desde hace algún tiempo, junto a la señalización del GR-99, un sofá rojo destaca sobre el verde que domina en el paisaje de ribera fluvial. El mueble, viejo y abandonado, desentona y mucho, aunque no sería el único obstáculo con que se toparía el paseante en los caminos que suben y bajan en el entorno del Ebro a su paso por la capital.

Diario LA RIOJA, coincidiendo con la aprobación por parte del pleno del Ayuntamiento de negociar con la Confederación Hidrográfica del Ebro las intervenciones que se consideran más urgentes en ambas orillas, ha recorrido las riberas urbanas para comprobar su estado. Troncos y ramas caídas, materiales -madera, plásticos y sedimentos- arrastrados, senderos impracticables por la vegetación y suciedad, no poca suciedad, forman parte de un paisaje que tendría en el soto inundable del parque del Ebro su parte más visible. «Puede y debe mejorar», fue el resumen de equipo de Gobierno y oposición.

«La moción habla de lo que se ve, pero casi es más grave lo que no se ve...», llegó a decir el concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor, quien pone de manifiesto que han sido numerosas las peticiones a la CHE de actuar en el cauce, que se ha visto alterado y modificado tras las sucesivas avenidas y crecidas de los últimos años. La moción aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos, presentada por el PSOE y que contó con las aportaciones de PP y PR+, habla de mejora y limpieza del entorno del río «para potenciarlo». Algo que se podrá hacer siempre que se llegue a acuerdos con la Confederación, que se quedó en la escollera del Iregua tras la crecida del 2015, la mayor del Ebro y su afluente desde el 2003.

Diario LA RIOJA, ya en mayo del 2015, daba cuenta del reguero de desperfectos, con importantes acúmulos de sedimentos, provocados por las consecutivas avenidas . También ya entonces el Ayuntamiento solicitaba a la CHE dragados tanto en el embarcadero del Ebro, que quedaba casi inutilizado, como en el tramo final y desembocadura del Iregua.

«¿Que por qué no lo han hecho? ¡Pues no lo sabemos!», espetaba Ruiz Tutor en el citado pleno mientras recordaba que la Administración local, por ejemplo, pudo intervenir en el mirador a la altura de la plaza de toros dos años después del incendio que lo dañaba y solo tras ser calificado como actuación de emergencia.

Ahora, desde el Consistorio, se estudiarán ejecuciones subsidiarias en caso de que la CHE siga sin actuar. Y es que se pretende recuperar el embarcadero, donde el acúmulo de tierras ha llegado a crear dos 'lenguas' naturales que, actualmente, han dejado prácticamente inutilizable las instalaciones, que presentan una especie de 'charca', cuando no 'cenagal'. De la misma manera que limpiar el soto inundable, donde la acumulación de sedimentos, gravas y arenas que compactan la maraña de troncos, ramas y demás vegetación lleva años esperando una solución.

El recorrido por las riberas sirve, además, para comprobar que los llamados caminos de pescadores en el citado GR-99 son muy mejorables tanto en el tramo ligado al parque de La Ribera, como a la Hípica o a El Cubo. Restos de avenidas, de incendios, vegetación cerrada que impide el paso, puentes rotos, vallas con desperfectos... y papeles. Sobre todo papel higiénico y pañuelos, 'regalito' incluido, que no invitan precisamente al paseo.