La Rioja

Cambio de nombre... y dirección

  • La Administración dará cuenta del cambio a organismos oficiales y empresas suministradoras mientras los ciudadanos deberán modificar su documentación

  • El Ayuntamiento informará del acuerdo a las comunidades de vecinos de las seis calles 'franquistas' renombradas

¿Cómo afecta a los vecinos el cambio de denominación de una calle? La situación, que no es ni mucho menos nueva, ya está en marcha y el Ayuntamiento de Logroño, de quien depende la modificación, buscará causar las menores molestias y perjuicios a los residentes -no en vano, se trata de vías poco problemáticas sin vecinos ni comercios en algún caso-.

De momento, y tras el anuncio político, la Junta de Gobierno local aprobaba el cambio de denominación de hasta seis espacios públicos -cuatro calles, una plaza y un parque- con reminiscencias franquistas con lo que el mismo ya es efectivo. Así, y desde ayer, Calvo Sotelo es Presidente Leopoldo Calvo Sotelo, Capitán Cortés es Beti Jai, Coronel Innerarity es Beata Mª Pilar Izquierdo, Miguel Escalona es Rodrigo de Arriaga Mendo, la Plaza de Martín Ballestero es la Plaza Barrio de Ballesteros y el Parque González Gallarza es Parque Gallarza a secas.

El Ayuntamiento de Logroño será el encargado de trasladar lo aprobado, «junto al plano de detalle correspondiente», a las comunidades de vecinos afectadas por el cambio de denominación para su conocimiento y efectos.

De la misma manera, la Dirección General de Arquitectura ya ha sido informada del mismo para que proceda a la adquisición de las placas correspondientes y a su colocación. Y ello pese a que el portavoz municipal, Miguel Sáinz, precisó que se dará un «plazo razonable» para cambiar las mismas. También se refirió a las tramitaciones administrativas que los cambios traerán consigo. Y es que el Ayuntamiento se responsabilizará de dar cuenta a organismos oficiales y empresas suministradoras (luz, teléfono, gas...). De la misma manera, se informará a Correos debidamente. Para la documentación personal, eso sí, que necesariamente tendrá que ser modificada -casos del DNI o el permiso de conducir- se recomienda que se haga en el momento de la renovación que corresponda a cada documento.

Sáinz concluyó que hasta finales de año «se podrán ir comprobando y evaluando las repercusiones de tales cambios» y «corregir errores».