La Rioja

La oposición reprocha la ausencia de un proceso participativo real

  • El PP sorprende a PSOE, Cambia, C's y PR+ antes de la moción prevista para el pleno de mañana que exigía de nuevo cumplir la ley

La oposición y los colectivos memorialistas como La Barranca no han cesado en su empeño de aplicar cuanto antes la Ley de la Memoria Histórica. El último intento fue, precisamente, la semana pasada cuando los grupos anunciaron la presentación en el pleno de mañana de una moción para mostrar el rechazo al «incumplimiento». Pero, contra todo pronóstico, ayer el equipo de Gobierno del PP se adelantó al debate y sorprendió a todos arrancándose con el cambio de denominación de seis calles. Al asombro inicial le sucedió una ácida censura hacia los populares por «haber hurtado» el proceso participativo real y abierto y un tono crítico por el toque impositivo que aprecian.

Desde el PSOE, Beatriz Arraiz, añadió a su «sorpresa» la «poca seriedad» mostrada por los populares. «Han cumplido la Ley de Memoria Histórica pero no ha habido reunión con los partidos de la oposición ni con asociaciones como La Barranca», recriminó. Aún con todo, quiso poner una nota optimista y así señaló que «vamos a tomarlo como un paso adelante, muy seguramente propiciado por la presión de la oposición».

La reacción de Cambia Logroño fue la más crítica de todas y concluye con una petición al PP para que dé marcha atrás «creando un verdadero grupo de trabajo donde estén representados todos los sectores de la ciudadanía y abriendo una verdadera consulta vecinal que decida finalmente los nombres» de las calles.

Cambia afea la «actitud impositiva» del PP, que con su «decisión unilateral, aunque maquillada con una reunión informal con ciertos colectivos, incumple la consulta vecinal, obvia los nombres propuestos por la comisión de estudio (...) y se salta los principios fundamentales de lo que debe ser un grupo de trabajo». Respecto a las nuevas denominaciones elegidas, Cambia se extraña porque se haya optado por nombres de «marcado cariz ideológico» (...). A su juicio, «cambios estéticos que siguen manteniendo connotaciones de la dictadura», (...) «perfiles de la derecha posfranquista» (...) y «representantes de la iglesia católica».

Ciudadanos también apuntó su «malestar» por lo ocurrido. «Lejos de ser un proceso participativo, se ha llevado a cabo una llamada a consultas en el despacho del concejal », explicó el portavoz, Julián San Martín, ya que «los grupos municipales no hemos podido aportar ni la más mínima idea». «Como siempre -añadió- este gobierno local actúa sin transparencia y sin ofrecer información rigurosa del proceso». «Ni Ciudadanos ni el resto de grupos tenemos información sobre cómo se llevará el proceso y, sobre todo, qué va a pasar con el resto de calles, o ¿acaso su cambio tampoco será un proceso en el que participaremos todos?», dijo el portavoz naranja.

Rubén Antoñanzas, desde el PR+, aseguró que el PP «ha perdido otra oportunidad para cumplir la ley al cambiar el nombre de solo 6 de las 17 calles franquistas». «La administración pública debe acabar ya con este debate», pidió y agregó que no ve problema alguno «con que hayan hablado con vecinos y comerciantes» aunque sí consideró un mal gesto hacia la oposición, «pero a estas alturas no nos va a sorprender nada, lo importante es que lo hagan».

El representante de la asociación La Barranca, Jesús Vicente Aguirre, reprochó por «inapropiado» que el Ayuntamiento de Logroño «emprenda este camino solo y en un momento inapropiado». Según palabras de Aguirre, el hecho de tomar esta decisión sin consultar a todas las asociaciones de vecinos ni a grupos municipales es «salir por la puerta de atrás y andar por el camino solos».