La Rioja

Un edificio lleno de problemas

El 8 de Pérez Galdós, cuyo estado de deterioro es patente por dentro y por fuera, se ha convertido en un foco de problemas para los vecinos de los números 6 y 10.
El 8 de Pérez Galdós, cuyo estado de deterioro es patente por dentro y por fuera, se ha convertido en un foco de problemas para los vecinos de los números 6 y 10. / J.M.
  • Pérez Galdós 8, en pleno centro, acumula denuncias, requerimientos e intervenciones de los bomberos por su estado de abandono

  • La falta de mantenimiento, que lo ha convertido en un 'palomar', lleva años causando problemas a las comunidades aledañas

Logroño. No sólo lleva décadas sin presentar un buen aspecto, sino que en los últimos años no para de acumular denuncias vecinales, requerimientos municipales e incluso intervenciones de bomberos ante un deterioro que va a más. Pérez Galdós 8, en pleno centro de ciudad y zona comercial de Logroño, abandonado y desocupado salvo uno de los bajos, se considera a día de hoy de todo menos un bloque de pisos.

Su continuada falta de mantenimiento queda patente con el aumento de los quebraderos de cabeza que está dando a las comunidades aledañas, los últimos en forma de hundimientos en el tejado y filtraciones de agua. El edificio, levantado en la década de los 60, muestra síntomas en su fachada de haberse convertido en un 'palomar' y en sus traseras presenta una especie de terraza-patio donde crece una 'vegetación salvaje', roedores e insectos incluidos.

El 'cuadro', para más inri, se completa con la «inestabilidad» y «falta de adherencia» de algunos de los elementos de fachadas y cubiertas que ya han sufrido desprendimientos. Los problemas con el 8 de la céntrica avenida, en cualquier caso, no son nuevos. Ya en 1996, ante los «infructuosos» intentos de notificación a parte de la propiedad del inmueble, se requería a la comunidad vía BOR para acometer las obras necesarias para la reparación del forjado.

Actualmente, concretamente el pasado 2015, la comunidad de propietarios del número 6, sufridos vecinos de un bloque 'cuasi fantasma' -uno de los bajos se encuentra reformado y suele ser alquilado con frecuencia, lo estaba de hecho hace tan sólo unos meses según el vecindario-, registraban en el Ayuntamiento una solicitud de requerimiento ante el preocupante estado de abandono de la terraza-patio del número 8 por encontrarse «llena de escombros, hierbas y suciedad» con los peligros que ello conllevaba.

De aquella denuncia surgió un expediente en el que se requirió, además de por deficiencias en el inmueble, por una infracción de la ordenanza municipal de limpieza pues el citado patio interior estaba «bastante sucio, con bastantes residuos de maleza y árboles de gran altura», de la que se volvió a dar aviso por incumplimiento bajo advertencia de sanción. Hoy en día el patio no sólo está igual o peor, sino que la misma comunidad vecina ha vuelto a presentar un escrito al Ayuntamiento ante la aparición de desperfectos en las viviendas en forma de grietas y humedades. Denuncia que el Ayuntamiento, según adelantó a este periódico, tendrá en cuenta en un expediente que sigue acumulando páginas.