La Rioja

Santos Ochoa cierra su histórica tienda de Sagasta y amplía su centro de la Gran Vía

Amigos y simpatizantes se han acercado este viernes hasta la librería para compartir un vino de despedida.
Amigos y simpatizantes se han acercado este viernes hasta la librería para compartir un vino de despedida. / Juan Marín
  • El establecimiento que se mantiene abierto en avenida de la Paz se muda a la acera de enfrente, y pasa de 90 a 150 metros cuadrados

  • La librería más extensa de la cadena gana superficie comercial hasta los 1.100 metros cuadrados en el centro de Logroño

Las librerías Santos Ochoa se amoldan a las nuevas épocas y a los nuevos formatos de negocio, en vísperas de que la empresa cumpla su primer centenario en el año 2015. A corto y medio plazo, la cadena que tiene comercios y franquicias en La Rioja, País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Galicia, va a llevar a cabo diversos cambios en Logroño, la ciudad donde nació y que sigue siendo su cuartel general.

«Los tiempos han cambiado y mucho desde que nuestro fundador, mi abuelo Santos, pusiera en marcha hace un siglo su primera librería en la calle Portales -explica Fernando Ochoa, director general de las librerías Santos Ochoa-. Por eso seguimos mejorando continuamente nuestras librerías para ofrecer más oferta en espacios más acogedores, y porque queremos que nuestros clientes sigan sintiéndose como en casa».

Dentro de este plan de adecuación, que los propietarios de la cadena están llevando a cabo antes de que llegue el año del centenario, Santos Ochoa va a integrar la tienda de la calle Sagasta de la capital riojana en su centro de la Gran Vía.

«Llevábamos tiempo sopesando la posibilidad de 'mover' la tienda de Sagasta a un espacio más acorde con nuestro modelo de negocio, y ahora ha surgido la oportunidad con la ampliación que estamos efectuando en la Gran Vía», añade Ochoa.

El escaparate y los fondos

En efecto, el comercio de Sagasta cerrará sus puertas este mismo fin de semana y, de inmediato, su emblemático escaparate y sus fondos bibliográficos serán instalados en la nueva superficie que Santos Ochoa está acometiendo entre las calles Gran Vía y Vitoria.

Hay que recordar que la librería Santos Ochoa fue inaugurada por el abuelo de los actuales gestores en 1915, en un local del número 47 de la calle Portales, donde años más tarde -tras el fallecimiento del fundador- pasó a denominarse Viuda de Santos Ochoa.

La tienda de la calle Sagasta vio la luz muchas décadas más tarde, en 1971, si bien la imprenta funciona a pleno rendimiento desde la segunda década del siglo XX, y en la actualidad está radicada en el polígono La Portalada. Desde Sagasta, los propietarios abrieron nuevos negocios en avenida de la Paz, Doctores Castroviejo, Gran Vía y Parque Rioja.

«Nuestro entusiasmo por dar a conocer Santo Ochoa en toda España -prosigue el director general- nos llevó hace años a salir fuera de La Rioja a través de librerías y franquicias, primero en Soria y, después, en Torrevieja, Tudela, Barcelona, Bilbao, Huesca, Orihuela, Alcañiz y, por último, La Coruña. En la actualidad somos una cadena de referencia con 14 librerías-papelerías».

Amplio espacio para el lector

Aunque todavía no hay una fecha concreta -se sabe cuándo comienzas unas obras de reforma, pero nunca cuándo acaban-, la idea es que el Santos Ochoa de Gran Vía esté completamente remozado antes del 'puente' de la Inmaculada. Serán más de 200 metros cuadrados de ampliación hasta la calle Vitoria, que permitirán integrar el escaparate y el mobiliario de Sagasta y mejorar un amplio espacio especializado para el lector de toda la vida.

«Con los nuevos locales que incorporamos a la librería, Santos Ochoa se va a convertir en el comercio más grande de la Gran Vía, la arteria principal del comercio logroñés», apunta Fernando Ochoa.

En paralelo, el establecimiento de avenida de la Paz, que hasta ahora mantenía una superficie de 90 metros cuadrados, se cambia de acera y abrirá próximamente en el número 49 de la misma calle, junto a Mercadona, con 150 metros cuadrados al público, además de un espacioso almacén.