De vuelta al Congo

Carlos, en la parroquia de Quel el pasado viernes, antes de despedirse de La Rioja. :: m.f./
Carlos, en la parroquia de Quel el pasado viernes, antes de despedirse de La Rioja. :: m.f.

Carlos Ndaka Salabisala Sacerdote

MARÍA FÉLEZ

Hace seis años que Carlos se unió a La Rioja. El pasado viernes se despedía de sus amigos y feligreses. El sacerdote, que durante los dos últimos años ha sido párroco de Quel pero que antes pasó por otras parroquias riojanas, vuelve al Congo, ahora como rector de un seminario que cuenta con más de 250 jóvenes que quieren ser, como él, sacerdotes.

Recuerda cómo el azar le unió a esta tierra: «El antiguo obispo, que entonces era presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, tuvo una reunión de Cáritas Internacional en el Congo y yo tuve que hacer esos días de chófer», cuenta. En ese momento le ofreció la posibilidad de venir durante unos años a La Rioja. Su obispo en el Congo dio el visto bueno cuando Juan José Omella le espetó: «Cuando te aburras de este chaval me lo mandas a mi tierra», recuerda.

El tema se fue madurando y hace seis años llegó aquí. «En el mismo momento que llegué a la estación de autobuses de Logroño me di cuenta de que aquí la gente era especial porque fue el mismo obispo el que me fue a recibir», comenta.

«El mismo obispo vino a recibirme a la estación el primer día e hizo de chófer»

Desde entonces se ha sentido acogido como un riojano más. «Yo siempre digo que a esta tierra la ha bendecido Dios con un buen vino porque ahí donde hay riojanos siempre hay alegría», comenta. Al principio llegó a Calahorra. «Allí una familia me acogió como si fuese un hijo», cuenta. «Recuerdo que el padre, Javier, hasta que me saqué aquí el carné de conducir, me llevaba a mis pueblos en su coche a dar misa», explica. «Un día le oí decir a un señor: 'Tenemos un cura negro en el pueblo pero lo más curioso es que tiene un chófer blanco'», recuerda sin dejar de reírse.

Hace unos meses el obispo del Congo requirió sus servicios para ser el rector del seminario de la zona. «Se lo comenté al obispo nuevo, que aunque es más callado que el anterior, es igual de listo, y me dijo si, a cambio de mí, podíamos traer otros dos sacerdotes de allí», comenta. Y así ha sido. Dos nuevos sacerdotes congoleños se encargarán de parroquias riojanas. Emmanuel Manunga Ibanda llevará las parroquias de Préjano, Santa Eulalia Somera y Santa Eulalia Bajera y Benoit Mwaku Kambamba será párroco de Aguilar del Río Alhama, Inestrillas, Navajún y Valdemadera.

Carlos promete volver a La Rioja. «Lo haré en cuanto tenga la posibilidad pero será de vacaciones porque La Rioja se ha quedado impregnada en mi corazón». Hoy ya estará de nuevo en su casa, a más de 5.000 kilómetros; aquí le queda su segundo hogar.

Fotos

Vídeos