«Estamos vivos de milagro. Parecía que el autobús no iba a terminar de caer»

Estado en que quedó el autocar tras caer por un terraplén de unos 5 metros./Cruz Roja Española
Estado en que quedó el autocar tras caer por un terraplén de unos 5 metros. / Cruz Roja Española

El autocar que cubría el trayecto Madrid-Logroño ayer por la tarde volcó en la autovía A-1 en Lerma y dejó un herido grave y 20 leves | El vehículo de Autobuses Jiménez se salió de la vía y cayó por un desnivel de unos cinco metros

Á. A. / I. M.

«Estamos vivos de milagro. El autobús no paraba de rodar mientras caía, parecía que no iba a terminar de caer». Era el relato, pasadas las doce de la noche de ayer desde el servicio de Urgencias del hospital San Pedro, de un joven de 32 años que viajaba en el autobús que cubría el trayecto Madrid-Logroño y volcó en Lerma (Burgos), dejando un herido grave y veinte leves. Pasaban nueve minutos de las 19 horas de ayer cuando el 112 de Castilla y León dio aviso a los servicios de emergencias, Bomberos y Guardia Civil. Un autobús había volcado en una de las salidas de la autovía A-1 en el término municipal de Lerma.

Se trataba de un autocar de Autobuses Jiménez que hacía un servicio de refuerzo de la compañía PLM Autocares que cubría la ruta Madrid-Logroño-Pamplona. Cincuenta y seis personas viajaban en el autobús, con destino a Logroño. Como consecuencia del accidente, uno de los viajeros sufrió heridas de gravedad, mientras que otros 20 ocupantes (16, según la Delegación del Gobierno de Castilla y León) resultaron con contusiones y cortes de diferente consideración, y quedaron ingresados en los hospitales Universitario de Burgos y Santos Reyes, de Aranda de Duero. El resto, 35 viajeros, fueron trasladados a Logroño en otro autobús que llegó a la capital riojana en torno a doce menos cuarto de la noche.

Los pasajeros fueron trasladados directamente al hospital San Pedro para ser valorados de sus heridas. Al parecer, todos tuvieron que salir por el techo del autocar accidentado.

El autobús había salido a las cinco de la tarde de Madrid y tenía previsto llegar a Logroño a las nueve de la noche. Por causas que por el momento se desconocen, el vehículo se salió de la carretera A-1 en el punto kilométrico 197, en el término burgalés de Lerma, y cayó por un desnivel de unos cinco metros, según informó la Delegación del Gobierno de Castilla y León.

Año y medio después del accidente que costó la vida a una joven logroñesa

Afortunadamente, el suceso de ayer no tuvo consecuencias fatales, pero trajo al recuerdo otro accidente de autobús con un resultado más trágico, el que se produjo el lunes 19 de septiembre de 2016. Aquel día una joven logroñesa de 26 años falleció cuando el autocar en el que viajaba a Madrid chocó contra un camión en la autovía A-15, entre Almazán y Medinaceli, en la provincia de Soria. El autobús de la empresa Alsa cubría la línea Logroño-Soria-Madrid cuando a las 17.15 horas colisionó por alcance contra la parte trasera de un camión que circulaba a «velocidad reducida». Además de la joven fallecida, el accidente dejó siete heridos de gravedad y veintiuno leves.

El chófer resultó ileso y dio negativo en los controles de drogas y alcohol. Al parecer, no iba a mucha velocidad, y no se descarta que el accidente se debiera a un despiste.

La mayoría de los ocupantes del autobús había ido a pasar el fin de semana a Madrid, aprovechando algunos de ellos que el viernes era una jornada no lectiva en los colegios logroñeses. Algunos familiares de los viajeros esperaban impacientes desde las diez de la noche en la estación de la capital riojana la llegada del autobús que traía ya de vuelta a Logroño a los viajeros que habían sufrido el accidente y que no se habían tenido que quedar ingresados en los hospitales burgaleses por sufrir heridas leves.

1. Los accidentados, ayer, en Urgencias del hospital San Pedro. / Miguel Herreros | 2 y 3. Los servicios sanitarios trasladan a uno de los heridos. / Miguel Ángel / Diario de Burgos

La madre de una joven que viajaba en el autobús siniestrado relataba en la estación logroñesa lo que, a su vez, le había contado su hija: «Cuando ya habían realizado medio camino, el autobús hizo un movimiento violento y sin tiempo para pensar empezaron a caer sin saber muy bien qué ocurría». «Estaba muy asustada», afirmaba la madre de Nuria pasadas las diez y media de la noche, «y lo único que me ha contado es que caían y caían sin saber cuándo iba a para aquello», Al parecer, la joven había sufrido un corte en el codo, y tenía previsto acudir al hospital San Pedro de Logroño en cuanto llegara el autobús que le traía de Lerma. «Pero no es grave, al menos es lo que me ha dicho cuando me ha llamado para decirme que estaba tirada en la cuneta», relataba la madre, no sin cierta incertidumbre y a la espera de ver a su hija y confirmar su estado de salud.

Otro matrimonio esperaba en la estación de tren, en este caso a que llegara la maleta de su hijo: Adrián se había quedado en uno de los hospitales a los que habían trasladado a los heridos porque tenía una luxación en el hombro. El joven se había desplazado a Madrid el fin de semana para estar con su novia y viajaba también en el autobús siniestrado.

El accidente se produjo minutos antes de las siete de la tarde . :
El accidente se produjo minutos antes de las siete de la tarde . : / G. Serrano

«El peor momentode mi vida»

Finalmente, el autobús que traía a los viajeros que habían sufrido el accidente los trasladó directamente hasta el servicio de Urgencias del hospital San Pedro.

En el complejo hospitalario, otro de los viajeros, Javier, de 40 años, relataba que había vivido «el peor momento» de su vida. Iba con su mujer «distraídos, hablando», y sintió «como que entraba en un bache, como si bajara por una montaña rusa». Javier, magullado, recordaba que se habían vivido «escenas dramáticas, había gente colgada de los asientos en la parte alta del autobús, inmovilizados y sin poder bajar, muchos chillaban», aunque en todo momento hubo ayuda y solidaridad entre los heridos.

El chófer resultó ileso y dio negativo en los controles de drogas y alcohol

También Laura, de 22 años, relataba en Urgencias que «todo fue muy rápido, era como que íbamos botando, hasta que se ha parado de forma muy brusca». Ella, que anoche se quejaba de dolor abdominal, tuvo que salir por el techo del autobús.

Otra joven viajera, Maitane, de 15 años, que se había desplazado a Madrid con su hermana para ver una exposición de Harry Potter, contaba que «había gente con sangre en la cabeza, otros no se podían ni mover».

En el autobús siniestrado también viajaba una enfermera de 27 años, que incluso ayudó a los servicios de emergencias desplazados en Lerma a atender a los heridos. Ya en Logroño hablaba que se habían vivido «escenas de guerra, como en un hospital de campaña».

Desde La Rioja, el presidente del Gobierno riojano, José Ignacio Ceniceros, estuvo en permanente contacto con las autoridades de Castilla y León interesándose por el estado y la evolución de los heridos. De igual manera, la alcaldesa de Logroño y representantes de todos los partidos políticos se hicieron eco vía las redes sociales del suceso y desearon una pronta recuperación a los heridos.

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