Ventas fraudulentas y difusión de secretos por WhatsApp lideran los delitos informáticos en La Rioja

La Fiscalía alerta de los «efectos perversos» que el archivo de los delitos sin autor conocido puede causar en la delincuencia a través de Internet

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

La delincuencia ha evolucionado. Se ha adaptado a las nuevas realidades. Si hace dos o tres décadas, por ejemplo, el timo de la estampita era algo así como un ejemplo del I+D del hampa española, ahora ese proceso 'innovador' pasa por trasladar esos delitos tradicionales al escenario de las nuevas tecnologías. Y vistos los datos que arroja la memoria de la Fiscalía de La Rioja del año 2017, ese proceso de actualización avanza, digamos, a un ritmo superior al deseable. La estadística del Ministerio Público del último ejercicio cerrado asegura que durante el año 2016 los juzgados riojanos abrieron un total de 141 procedimientos judiciales por delitos cometidos a través de las nuevas tecnologías en la región, esto es, por delitos informáticos.

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Las estafas y el descubrimiento y revelación de secretos a través de las Tecnologías de la información y la comunicación -fundamentalmente mediante las redes sociales y programas de mensajería instantánea- son (también lo eran en años anteriores) los delitos con mayor volumen de denuncias interpuestas en La Rioja. De hecho, según la Memoria de la Fiscalía tres de cada cuatro procedimientos judiciales abiertos durante el año pasado relacionados con delitos informáticos (107 en cifras absolutas, 4.930 en el conjunto de España) eran estafas reguladas en los artículos 248 y 249 del Código Penal (con penas asociadas de entre seis meses y tres años de prisión en función del importe de lo defraudado y del quebranto causado a la víctima).

Según explica la Memoria de la Fiscalía General del Estado, una de las estafas más habituales son los casos de «ventas u ofrecimientos engañosos de bienes y servicios a través de la red [...] que abarcan todo tipo de productos: vehículos, pequeños electrodomésticos, dispositivos móviles o efectos informáticos y, cada vez con más frecuencia, ofertas de viaje y operaciones relacionadas con el mercado inmobiliario» y que «cada año generan un número importante de perjudicados».

Junto a las estafas, la segunda infracción más habitual en La Rioja es el descubrimiento y revelación de secretos a través de las TIC, con 10 procedimientos incoados a lo largo del último ejercicio. Buena parte de estas diez denuncias están relacionadas con la difusión a través de programas de mensajería instantánea (WhatsApp y similares) de datos e imágenes íntimas de terceras personas sin contar con su consentimiento. Las penas previstas para estos delitos oscilan entre uno y cinco años en función de la gravedad, de los medios empleados o del fin lucrativo del delincuente.

Los procesos por falsificación a través de las TICs y los casos de amenazas y coacciones (sobre todo a través de las redes sociales) completan la nómina de delitos cometidos a través de medios informáticos más habituales en La Rioja.

Menos procesos

En relación a los dos años anteriores (2014 y 2015), el volumen de delitos informáticos registrados en La Rioja ha caído considerablemente. Así, los procedimientos incoados en el 2015 fueron 281 y mientras que un año antes, en el 2014, se abrieron 242 procesos en los juzgados de la región. En ambos ejercicios ocho de cada diez asuntos que llegaron hasta los órganos judiciales riojanos hacían referencia a estafas y a revelaciones de secretos a través de las TICs.

Pero como advierte el Ministerio Fiscal en su memoria se trata de un descenso artificial ya que detrás de esa caída del número de procedimientos no está una reducción real de la delincuencia sino a la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que «elimina la posibilidad de obtener una información estadística fiable». Así, sostiene la Memoria que «ha descendido notablemente el número de asuntos al no judicializarse los atestados en los que no hay autor conocido». El propio Fiscal General del Estado sostiene que el descenso «en ningún caso han de interpretarse como un cambio de tendencia en el fenómeno criminal».

Pautas generales

La memoria riojana alerta de que esta modificación es especialmente «problemática» ya que la mayor parte de este tipo de delitos «en su origen no tienen autor conocido» y es preciso «la realización de diligencias posteriores para identificar al usuario del equipo informático a través del cual se ha realizado la infracción penal». Por eso, desde la Fiscalía Superior de La Rioja se sostiene la necesidad de «pautarse unos criterios coordinados con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que dichas diligencias se realicen por los mismos o se judicialice el procedimiento cuando la práctica de alguna de ellas implique autorización judicial [...] con el fin de que la investigación de cada asunto lleve su curso y no se vea afectada» por la modificación legal que obligaría a archivar las denuncias.

En la misma línea, el Fiscal Superior del Estado cree necesario establecer «pautas generales» de actuación para evitar «efectos perversos no solo en las posibilidades de acción penal frente a este tipo de actividades delictivas, sino también en la correcta valoración del fenómeno criminal y en la adopción de las medidas legislativas o de orden práctico necesarias para responder adecuadamente ante el mismo».

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