El valle del Ebro florece

Floración de almendros en la zona de Tudelilla. :: /Justo Rodriguez
Floración de almendros en la zona de Tudelilla. :: / Justo Rodriguez

Los almendros pintan de blanco los campos de La Rioja | Debido al aumento de temperaturas de este mes, la floración de los árboles se ha adelantado dos semanas respecto a la campaña anterior

Sanda Sáinz
SANDA SÁINZCervera

En los campos de La Rioja Baja el espectáculo de la floración de almendros ya es visible. El aumento de las temperaturas que tuvo lugar a mediados de febrero ha propiciado un adelanto de dos semanas en el desarrollo de este cultivo respecto a la campaña anterior, según indica la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno regional. Sin embargo, esta situación lo expone más a las heladas que pueden producirse aún este invierno.

En el caso de las variedades tradicionales y en zonas más tempranas se acercan a la fase de plena floración.

Tonos blancos y rosados de la flor del almendro.
Tonos blancos y rosados de la flor del almendro. / Justo Rodriguez

Los datos de Agricultura muestran constantes altibajos en la evolución tanto del valor como de la producción de almendra en las tres últimas décadas.

Según explica Igor Fonseca, técnico de ARAG-Asaja, actualmente el almendro en La Rioja tiene unas 9.000 hectáreas y una doble vertiente. Por un lado el de secano, vinculado a terrenos marginales y poco rentables, en pendientes. En este caso casi la mitad de los árboles tienen un papel improductivo pero destaca su labor medioambiental (de sujeción del terreno, evitan la erosión y alimentan a la fauna).

Aproximadamente unas 4.500-5.000 hectáreas de secano sí son productivas aunque para su supervivencia, debido a la baja rentabilidad, requieren de ayudas comunitarias, nacionales, regionales y agroambientales. Se extrae poca cosecha y rendimientos bajos de 500 o 300 kilos por hectárea.

En una situación contraria, hay unas 700 hectáreas de regadío, en explotaciones intensivas creadas en los últimos años, con variedades de floración tardía y mayor rendimiento. Es a lo que se tiende en este cultivo, según indica Fonseca.

El aumento del consumo mundial de almendra, sobre todo en países asiáticos como China, anima a la apuesta por este fruto.

En relación a los problemas de los robos de los últimos años, desde ARAG-Asaja, se incide en que hay que seguir el proceso de trazabilidad. Cualquier porte de almendra sin la autorización o conformidad del cultivador o el origen de la parcela en concreto tendría que ser detectado como sospechoso por parte de las autoridades y perseguir ese posible indicio de robo.

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