La universidad del porvenir

Federico Gutiérrez-Solana, Francisco Michavila, Rafael Puyol, José María Vázquez y Segundo Píriz departen antes de dar inicio al debate sobre la situación de la Universidad española. :: /
Federico Gutiérrez-Solana, Francisco Michavila, Rafael Puyol, José María Vázquez y Segundo Píriz departen antes de dar inicio al debate sobre la situación de la Universidad española. ::

Los tres catedráticos invitados exigieron más inversión privada en I+D y rechazaron que en España sobren campus | La UNIR acogió ayer un debate sobre la situación de la enseñanza superior en España

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGOLogroño

La publicación de la UNIR 'Nueva Revista' sacó en el 2014 un primer volumen extraordinario sobre 'La Universidad española. Reformas pendientes', que obtuvo una acogida favorable. Algunos asuntos quedaron sin abordar y faltaba incorporar otras voces, por lo que 'Nueva Revista' ha publicado el nuevo monográfico 'Universidad 2018' que traza una radiografía de la situación de la universidad española en la actualidad y de los retos que se plantea como la necesidad de un pacto educativo y un mayor esfuerzo en I+D.

La sede de la UNIR en Logroño acogió ayer un debate al respecto introducido por su rector, José María Vázquez, y el coordinador del trabajo, Rafael Puyol. Tomaron la palabra el rector de la Universidad de Extremadura y expresidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Segundo Píriz; el catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y exdirector de la Cátedra Unesco de Gestión y Política Universitaria, Francisco Michavila; y el catedrático de la Universidad de Cantabria y expresidente de la CRUE, Federico Gutiérrez-Solana. El coloquio lo moderó el director de 'Nueva Revista', Juan Carlos Laviana.

Los tres destacados catedráticos centraron sus intervenciones en desterrar algunos mitos y propusieron itinerarios de futuro. «En España, con 50 campus públicos y 33 privados, no sobran ni universidades ni universitarios», lanzó como primera consigna Píriz. Su afirmación la sustentó en que nuestro país cuenta con una universidad por cada 500.000 habitantes, una proporción que queda a gran distancia del centro por cada 90.000 habitantes de los Estados Unidos.

«No somos sobresalientes en los rankings, pero tenemos un impacto adecuado a nuestro tamaño» segundo píriz / rector universidad extremadura

Eso sí, les achacó un fallo: «Aquí las universidades públicas son muy generalistas». También refutó que España sume un gran porcentaje de población universitaria. Dijo que actualmente rebasa ligeramente el 30%, cuando la UE ha fijado como objetivo lograr el 40% en el 2020. «No somos sobresalientes en los rankings, pero tenemos un impacto adecuado a nuestro tamaño y nuestros recursos», sostuvo.

«El profesor debe mejorar el saber de los alumnos y también abordar otras habilidades abstractas» francisco michavila / catedrático u. politécnica de madrid

No obstante, el rector de la Universidad de Extremadura opinó que «las universidades españolas no alcanzarán puestos de relevancia internacional si no se amplía el esfuerzo en I+D con más gasto público, pero sobre todo con gasto privado» que conduzca a la creación de patentes.

Trabajo científico

En este sentido, el catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid reparó en que, si bien España ocupa la décima posición mundial en producción científica universitaria, la calidad de ésta queda relegada a un vigésimo primer lugar. «Invertimos en generar producción, pero no somos eficaces en esa transferencia del conocimiento a la sociedad», le tomó el testigo el catedrático de la Universidad de Cantabria, quien apostó por «tender puentes» entre Universidad y empresa para revertir esto.

Gutiérrez-Solana también rechazó que los estudiantes estén «sobrecualificados» en la actualidad. «Eso es un mito», opinó. «Lo que hace falta es capacidad empresarial para canalizar un recurso valioso como las personas bien formadas», señaló.

«Invertimos en generar producción, pero no somos eficaces en transferir el conocimiento a la sociedad» federico gutiérrez-solana / catedrático universidad de cantabria

De este modo, varios de los ponentes abundaron en torno a cómo favorecer la empleabilidad de los jóvenes universitarios. «Tenemos que formar a los estudiantes en adaptabilidad para que sepan amoldarse a los cambios de la sociedad, hoy cada vez más vertiginosos, y en las capacidades transversales que demandan las empresas», indicó.

Por su parte, para Michavila el profesor universitario debe experimentar un «cambio de rol». «No es sólo cuestión de mejorar los conocimientos de los alumnos o de motivarles, sino también de abordar otras habilidades más abstractas» como enseñarles a hablar en público, trabajar en grupo o saber enfrentarse a una entrevista laboral. «Las competencias más importantes para la universidad y para el mercado de trabajo son compromiso ético, capacidad de organización y de planificación y habilidades interpersonales», resumió.

Como colofón, Píriz propuso ocho medidas para el cambio: «mayor autonomía, un nuevo plan de financiación, más y mejores becas, reducción de los precios públicos, aumento de la inversión pública y privada en investigación, incentivar la transferencia de conocimiento al tejido productivo, una mayor internacionalización y nuevas formas de gobierno».

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