La Unidad de Ictus reduce la mortalidad de los afectados a la mitad en tres años

Presentación ayer del balance de atenciones. :: díaz uriel

Más de 1.200 pacientes han recibido atención médica en este servicio desde su puesta en marcha en julio del 2014

ÁNGELA ROCA/J.E.

LOGROÑO. En los primeros tres años de actividad de la Unidad de Ictus del Hospital San Pedro, la tasa de mortalidad por infarto cerebral en La Rioja ha disminuido en el 50%. Actualmente, este indicador es del 6,1% frente al 13,3% antes de que este servicio sanitario se inaugurara en julio del 2014.

Los datos fueron dados a conocer ayer por la consejera de Salud, María Martín, quien presentó junto al neurólogo y coordinador de la unidad, Francisco Julián Villanueva, el balance de atenciones desde su puesta en marcha.

LOS DATOS

70%
de los pacientes que reciben el alta recuperan una vida independiente y el 50% salen asintomáticos.
6,1%
es la actual tasa de mortalidad de infarto cerebral frente a un 13,3% antes de existir la unidad.

«Esta enfermedad es la segunda causa de muerte en España y la primera causa de discapacidad», alegó Martín. También indicó que «los datos presentados en este estudio son una magnífica noticia para todos los usuarios del sistema y demuestran la eficacia del dispositivo».

Otro dato interesante que aportó ayer la consejera es que con el nuevo servicio se ha conseguido que en el momento del alta hospitalaria más del 70% de los pacientes tratados puedan valerse por sí mismos para realizar actividades básicas de la vida diaria y más del 50% salen asintomáticos.

Además, otra de las mejoras que ha supuesto la unidad es que ha logrado reducir notablemente el tiempo que transcurre desde que el paciente comienza con los síntomas hasta que recibe el tratamiento, aumentando la eficacia y disminuyendo sus complicaciones. «La tasa de respuesta es buenísima, mas del 60% de los pacientes tiene un escáner hecho en los primeros quince minutos de ingreso en Urgencias», explicó Villanueva.

En el aspecto material, la unidad cuenta con cuatro habitaciones dotadas de un monitor que registra continuamente las constantes vitales, frecuencia cardíaca, presión arterial, temperatura, oxigenación de la sangre así como cámaras de vídeo. Estas áreas especializadas se consideran el mejor tratamiento que se puede dispensar a los pacientes, y a ellas se derivan casi el 100% de los afectados.

Los síntomas del ictus, aunque varían según la zona del cerebro afectada, son: torpeza o debilidad en las extremidades, desviación de la cara, alteración del habla, alteración del equilibrio y/o disminución del nivel de conciencia.

De cara a la prevención de la enfermedad, el neurólogo recomendó «hacer una dieta saludable, hacer ejercicio, dejar de fumar, evitar el consumo excesivo de alcohol y revisar la diabetes y la tensión». Concluyó diciendo que la obesidad y el sedentarismo, que influyen en las enfermedades cardiovasculares como el ictus, «van a ser la gran epidemia del siglo XXI».

Fotos

Vídeos