¡A LAS TRINCHERAS!

MANUEL RUIZ HERNÁNDEZ EL ANÁLISIS

Si echamos un vistazo a la historia comprobaremos que nuestro valle del Ebro ha sido vía constante de tránsito por su facilidad. Así Escipión Emiliano lo utilizó para sorprender a los numantinos desde poniente. Después fue vía preferente para la belicosidad de Abderramán III y del Cid, aunque no para Almanzor. Límite preferente para Carlomagno y abertura para los Bagaudas, etc. Y llegados al siglo XX la dictadura de Primo de Rivera ideó el ffcc Santander Mediterráneo que se inició y funcionó a trozos. Pero su no culminación puso de manifiesto una deficiencia psicodélica en la comunicación Cantábrico-Mediterráneo, y las tribulaciones de hoy, para el trazado del AVE, vuelven a suscitar ese déficit de fuerza psicológica.

Evidentemente cortes y trincheras en terreno suponen atentado al paisaje y por ellos se ha polarizado todo el debate entre sí y el no rotundos, cuando ciudadanos inteligentes como históricamente ha sido el comportamiento riojano, deben debatir para tomar lo mejor de cada alternativa en una síntesis del progreso. El hecho de argumentar si convive el desgarro del terreno por ahorrar un cuarto de hora en viaje sigue siendo una rémora psicológica pues valorar el AVE como paso pero no como llegada. Las trincheras abiertas en tierra para cualquier comunicación alarman por alternar el paisaje pero constituyen unos puntos de estudio del suelo por perfiles que facilitan la compresión del espíritu agrícola de una tierra.

Cuando se abrió la autopista A-68 los agoreros en Haro hablaban, que acaso, alterase el clima. Nuestro punto de vista entonces, publicado en prensa, es que no habría un cambio del microclima de Halo. Al cabo de 40 años no apreciamos ningún cambio en este microclima o al menos muy inferior a los cambios ejercidos por el cambio climático.

Si se abren trincheras para el AVE, tendremos el privilegio de ver entrañas de nuestro suelo y desarrollo de raíces, cuestión útil para asegurar los vinos-raíces.

Por nuestra parte la tesis que hace años emitimos aquí de enviciarse las raíces de la vid de calidad, la podremos comprobar en cortes de trincheras.

Animamos a los riojanos a persistir en el debate sin exclusiones, intentando compaginar calidad de vinos y progreso general. Las exclusiones no son inteligentes.

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