Tres de cada cuatro usuarios de la Fundación Tutelar podrían estar a cargo de sus familiares

La entidad arropa hoy a 475 personas, 34 más que solo un año atrás, y gestiona unos bienes valorados en 15 millones de euros

ROBERTO GLEZ. LASTRALOGROÑO.

Un ángel de la guardia público con cada vez más beneficiarios desamparados. La Fundación Tutelar de La Rioja ha visto cómo su nómina de 'clientes' no ha parado de crecer: desde los 21 asumidos en el año de su nacimiento, el 2003, hasta los actuales 475.

Aunque la institución, de iniciativa pública, fue creada para dar respuesta a la necesidad de protección de las personas mayores de edad, con la capacidad modificada judicialmente y que, residiendo en el ámbito de la comunidad autónoma de La Rioja, no cuenten con familiares u otras personas que se hagan cargo de su guarda, lo cierto es que la realidad ha empezado a ser muy distinta. De hecho, de las 295 tutelas, curatelas y medidas cautelares, en 221 de los casos los tutelados tienen parientes; es decir, en tres de cada cuatro la familia ha rechazado hacerse cargo de ellos.

«La Fundación ejerce así una tutela profesionalizada», resalta Mónica Jiménez Burgos, directora gerente de la entidad, quien advierte de que «esto no deja de ser una institución que no puede sustituir el trato cercano de un ser querido, un familiar o un pariente, aunque aparentemente puede parecer más beneficiosa, ya que cuenta con un sólido equipo técnico que, en el área jurídica, defiende los intereses jurídicos de los tutelados, cumple con la obligación de rendir cuentas en el juzgado, solicita las oportunas autorizaciones judiciales; en el área económica gestiona las cuentas con rigor, claridad y transparencia, buscando la mayor rentabilidad de los patrimonios; y en el área social, trata de mejorar la calidad de vida de sus tutelados, facilitando la satisfacción de sus necesidades de manera integral, solicitando las pensiones, recursos y ayudas a las que tenga derecho...».

LA FRASE Mónica Jiménez Burgos Directora gerente de la Fundación Tutelar «Ejercemos una tutela que puede parecer más beneficiosa, pero esto no deja de ser una institución»

«Nosotros tenemos que ser la última garantía del sistema, solo cuando esa persona no tiene a nadie más, pero es cierto que nos están llegando muchísimos casos que tienen familiares pero que no se hacen cargo de ellos», admite la directora gerente de la fundación.

Por ello, desde la institución «se anima a parientes y familiares a aceptar el ejercicio de la tutela de manera directa, ofreciéndoles asesoría técnica en las cuestiones que necesite o tenga dudas», explica Jiménez Burgos, quien aclara que «en otros casos, en los que el familiar no quiere asumir la tutela, la Fundación asume la responsabilidad jurídica y el ejercicio de la defensa, representación y administración, pero se intenta mantener la colaboración y el contacto con el pariente, propiciando las visitas de los familiares, las llamadas, las reuniones en fechas especiales...». No obstante, además de los expedientes en que diversas circunstancias desaconsejan que sean los familiares quienes desempeñen el cargo, cada vez son más numerosos los casos de personas en los que los parientes se desentienden de todo.

Eso explica, en parte, el continuo incremento de tutelados por la institución creada hace ya catorce años por el Gobierno de La Rioja, que en la actualidad arropa a 475 personas, 14 más que los 461 al cierre del 2016, 34 más que doce meses atrás o más de medio centenar de personas respecto a los 421 que iniciaron el pasado año bajo el paraguas de la fundación.

De los 475 expedientes actuales, 337 corresponden a adultos -275 tutelas y curatelas (guarda legal en forma de asistencia) y 62 medidas provisionales- y 138 menores (bajo tutela de la Comunidad Autónoma). Aparte de velar por el bienestar de sus tutelados, la fundación protege sus bienes, un apartado cuya partida, más de 15 millones de euros, refleja la trascendencia de la labor de la Fundación, entre cuyas misiones figuran la de procurar que la deuda por residencias de sus tutelados no engorde. «En lo que llevamos de 2017 hemos abonado ya 106.985 euros frente a los 62.143 de todo el pasado año», remacha Jiménez Burgos.

Más

Fotos

Vídeos