Y tras la estación de tratamiento viene la presa de Ezcaray...

La extracción de agua desde el Pozo de San Torcuato, bajo la peña situada entre Ezcaray y Ojacastro, «tiene unos efectos no medidos en las poblaciones inmediatas», denuncia la plataforma, que cuestiona el informe de viabilidad de 2005 en el que se basó la obra, al utilizar «estudios sobre el caudal del río entre los años hidráulicos de 1940 y 1986, cuando es notorio que en los casi 20 años no considerados hasta la fecha del estudio (2005), la situación del río ha cambiado drásticamente». Entre otras cuestiones -dicen-, lleva el 8% de agua menos que hace 10 años y en el 2031 sería la mitad de 1951. A esto suma la previsión de una presa en la cabecera del Oja en Ezcaray, «que nadie sabe si se ha fundado en informes técnicos realistas o son tan equivocados como los del proyecto de la ETAP», dice de una gestión que califican de «inexplicable e irresponsable».

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