Los transgénicos se debaten en Europa entre el tabú y el rechazo

Muestras de laboratorio de la investigación de Biomass Booster. :: j. r./
Muestras de laboratorio de la investigación de Biomass Booster. :: j. r.

Un buen número de científicos avala las modificaciones genéticas por sus beneficios generales y su inocuidad en los seres humanos

M. C. LOGROÑO.

Cuando se habla de cultivos transgénicos a menudo saltan las alertas. Se ven como una amenaza que puede afectar a la salud, como algo no autorizado... Así se percibe en Europa, pero no todo es lo que parece. Y aprovechando la actividad de Biomass Booster, que crea transgénicos de alto rendimiento, reflexionamos con el doctor en Biología Celular, Alfredo Martínez. «Ha habido manifestaciones de la ciencia a favor de los cultivos transgénicos: hace un año 109 premios Nobel pedían a Greenpeace que se dejara de frenar el cultivo del llamado arroz dorado, con vitamina A, que ahorraría muchas cegueras y muertes», expone Martínez.

Otro caso es el de «la Academia de Ciencias de Estados Unidos, donde un grupo de científicos analizó todos los transgénicos que ha habido en los últimos 40 años para ver la incidencia que habían tenido en la salud. El resultado fue cero», añade.

«Con algunas técnicas, para introducir el gen nuevo, también hay que incluir una resistencia a un antibiótico. Puede ser un problema y una objeción, pero se ha avanzado mucho y hay técnicas que no requieren de esa resistencia», afirma Martínez.

«Con transgénicos se puede hacer frente a la escasez de agua o de terrenos», apunta Martínez

185 millones de hectáreas

Como recuerda Javier Erro, asistente en la Dirección Ejecutiva de la firma, el cultivo de los transgénicos comenzó en 1996 y «en este tiempo ha pasado de no haber nada a 185 millones de hectáreas». Y profundiza más: «En Europa no se discute el aspecto científico de los transgénicos, de hecho hay 23 eventos autorizados, pero hay muy pocos que se cultiven. En España solo se cultiva maíz». Aunque muchos llegan al consumidor a través de los productos importados.

En todo este contexto, ¿por qué apostar por la modificación genética? «Biomass Booster nace para resolver una de las necesidades de la industria agronómica: aumentar el crecimiento de las especies vegetales», apunta el director científico. En su opinión, «con transgénicos como el que hemos desarrollado, todo es más eficiente y se hace frente a aspectos como la escasez de agua: con la misma se produce más; a la falta de terrenos: el rendimiento por hectárea es mayor; y con todo ello afrontar el abastecimiento mundial».

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